Un exhaustivo análisis global de la OMS y la IARC identifica 30 factores de riesgo modificables, como el tabaco, el alcohol y, por primera vez, nueve infecciones oncogénicas como responsables de 7,1 millones de diagnósticos anuales.
Casi el 40 % de los nuevos diagnósticos de cáncer a escala global podrían no haber ocurrido nunca. Así lo afirma un estudio sin precedentes publicado en Nature Medicine por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), presentado hoy con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, que se celebra mañana 4 de febrero.
La investigación, que analiza datos de 185 países y 36 tipos de tumores, concluye que el 37,8 % de los casos detectados en 2022 —unos 7,1 millones de personas— están vinculados a causas prevenibles. El estudio destaca por su amplitud: además de factores clásicos como el tabaco o el alcohol, incluye por primera vez el impacto de nueve infecciones relacionadas con el cáncer.
Para Hanna Fink, investigadora de la IARC y autora principal del trabajo, uno de los grandes avances es el enfoque en la detección temprana y no solo en la mortalidad. “A diferencia de muchas evaluaciones globales anteriores, que se centraban principalmente en las muertes por cáncer, nosotros analizamos los nuevos casos, que son más directamente relevantes para la planificación de la prevención”, explica Fink en declaraciones a SINC.
El análisis identifica el tabaquismo como el principal factor de riesgo evitable, responsable del 15 % de todos los nuevos casos de cáncer en el mundo. Le siguen las infecciones (10 %), el consumo de alcohol (3 %), la contaminación del aire, la inactividad física y el elevado índice de masa corporal.
De hecho, tres tipos de tumores (pulmón, estómago y cuello uterino) representan casi la mitad de toda la carga prevenible. Según el informe, el cáncer de pulmón se vincula mayoritariamente al tabaco y la contaminación; el de estómago a la infección por Helicobacter pylori; y el de cuello uterino es causado, en su inmensa mayoría, por el virus del papiloma humano (VPH).
El estudio revela una disparidad notable entre sexos. La carga de cáncer prevenible es sustancialmente mayor en hombres (45 %) que en mujeres (30 %). En los varones, el tabaco es el factor dominante (23 %), mientras que en las mujeres el mayor riesgo proviene de las infecciones (11 %), seguidas del tabaquismo (6 %) y el sobrepeso (3 %).
La inclusión de nueve infecciones oncogénicas en el modelo ha sido clave para entender esta brecha. Según explica Fink a SINC, esto demuestra que el control de infecciones sigue siendo un pilar central, particularmente en regiones de ingresos bajos y medios.
“En las mujeres, las infecciones, impulsadas en gran medida por el cáncer de cuello uterino, son la principal causa de cánceres potencialmente prevenibles en muchos países”, subraya la investigadora.
“Este es el primer análisis global que muestra cuánto riesgo de cáncer proviene de causas que podemos prevenir”, afirma Andre Ilbawi, jefe del equipo de Control del Cáncer de la OMS y autor del estudio. “Al examinar los patrones por países, podemos ofrecer información específica para ayudar a evitar muchos casos antes de que comiencen”.
Las diferencias regionales también son agudas. En Asia Oriental, el 57 % de los casos en hombres son evitables, la cifra más alta del mundo. En las mujeres, el mayor peso de factores modificables se registra en el África subsahariana (38 %), mientras que la carga más baja se sitúa en el norte de África y Asia occidental (24 %).
Para revertir estas cifras, Fink recalca que la prevención efectiva debe ir más allá del cambio de comportamiento individual e incluir “sistemas de salud pública sólidos y un acceso equitativo a medidas probadas de control de infecciones”, como la vacunación contra el VPH o el tratamiento del Helicobacter pylori.
Otros expertos subrayan que estas variaciones reflejan no solo hábitos individuales, sino también diferencias en el desarrollo socioeconómico y la capacidad de los sistemas de salud. Isabelle Soerjomataram, jefa adjunta de la Unidad de Vigilancia del Cáncer de la IARC, también implicada en el estudio, recalca que abordar estas causas es una de las oportunidades más poderosas para reducir la mortalidad.
Referencia:
Fink, H. et al. “Global and regional cancer burden attributable to modifiable risk factors to inform prevention”, Nature Medicine, 2026.