Arte y ciencia en una aldea del norte de Portugal

Donde el lobo divide, el teatro intenta mediar

El lobo ibérico sigue en el centro de uno de los debates más complejos del noroeste peninsular, donde se cruzan biodiversidad, economía rural y conflicto social. En la aldea de Benagouro (Vila Real), iniciativas como “Lua Cheia na Terra” exploran nuevas formas de fomentar el diálogo en torno a la especie, reuniendo a científicos, ganaderos, ecologistas y vecinos en un mismo espacio.

Representación de la obra de teatro LOBA
Los actores Noelia Domínguez y Élio Ferreira, dos de los protagonistas de la pieza teatral LOBA. / © Lino Silva

En el norte de Portugal, donde los incendios han reescrito el paisaje año tras año, la biodiversidad y la actividad humana mantienen una tensión constante. Allí, el proyecto “Lua Cheia, arte na aldeia”, de Peripécia Teatro, utiliza las artes escénicas como espacio de mediación entre ciencia, sociedad y territorio.

La compañía lleva años incorporando a sus creaciones cuestiones ecológicas, como el cambio climático o la conservación de especies, desde los buitres hasta el lobo ibérico. Para sus fundadores, estos temas no son solo biológicos, sino también culturales y sociales.

“Nuestra primera obra en la que la cuestión ambiental y científica estuvo muy presente fue Iceberg, un espectáculo de calle con el que comenzamos a abordar el cambio climático", explica a SINC el director artístico de la compañía, Sérgio Agostinho, durante unas jornadas en el Centro Cultural e Recreativo de Benagouro (Vila Real).

Nuestra primera obra en la que la cuestión ambiental y científica estuvo muy presente fue Iceberg, un espectáculo de calle con el que comenzamos a abordar el cambio climático

Sérgio Agostinho, Peripécia Teatro

En ese recorrido, la pieza teatral LOBA, que representan en la actualidad, aborda la capacidad de esta especie para polarizar miradas y generar tensiones entre algunos grupos sociales como los ganaderos. Un animal que, según el equipo artístico, obliga a replantear cómo se comunican los problemas ambientales cuando dejan de ser abstractos y atraviesan la realidad cotidiana.

El escenario como territorio de conflicto

En la propuesta de estos artistas está la idea de cómo acercar el conocimiento científico y los retos ecológicos a públicos muy diversos, desde niños hasta adultos.

A partir de esa premisa, el trabajo de la agrupación teatral se fue abriendo a nuevas líneas de investigación, como la conservación de las aves carroñeras en O Ensaio dos Abutres (El ensayo de los buitres), una obra nacida de la colaboración con la asociación ambiental Palombar. “Fue un reto que nos plantearon y resultó fascinante, porque nos acercó a una realidad que nos inspiró mucho”, recuerda Agostinho.

Las artes escénicas pueden desempeñar un papel fundamental para acercar la realidad de la especie a la ciudadanía, mejorar su conservación y generar empatía

Ernesto Díaz, Fondo para la Protección del Lobo Ibérico

El lobo apareció en su trabajo casi de forma natural. “Lo tenemos aquí al lado y está en el centro de algunos de los debates más relevantes de nuestro tiempo”, añade.  

Este cánido salvaje ha tenido una enorme relevancia en la cultura de la Península. Para Ernesto Díaz, coordinador del Fondo para la Protección del Lobo Ibérico, las manifestaciones artísticas han sido herramientas utilizadas con éxito en numerosas causas ambientales como la prevención de incendios, la gestión del agua, el reciclaje o la lucha contra el cambio climático. "En el caso del lobo, pueden desempeñar igualmente un papel fundamental para acercar la realidad de la especie a la ciudadanía, mejorar su conservación y generar empatía”, explica a SINC.

Peripécia trabaja siempre desde una fase previa de estudio y documentación, en la que combinan lecturas, documentales y materiales científicos antes de iniciar la creación escénica. 

Sérgio Agostinho, socio fundador de Peripécia Teatro durante la obra 'LOBA'. / © Lino Silva

Sérgio Agostinho, socio fundador de Peripécia Teatro durante la obra 'LOBA'. / © Lino Silva

Cuando la biología entra en escena

Entre las lecturas que inspiraron el proceso creativo de LOBA figuran algunos de los libros del etólogo David Nieto Maceín, como Lo que el lobo sabe o Etología del lobo y el perro.

Desde el punto de vista científico, Nieto Maceín subraya la jerarquía social y territorial de la especie: "Los animales de la manada se organizan en grupos familiares con comportamientos muy definidos. Son territoriales. En la misma área solo vive un grupo que puede abarcar más de 200 kilómetros cuadrados”, dice a SINC.

Los animales de la manada se organizan en grupos familiares con comportamientos muy definidos. Son territoriales. En la misma área solo vive un grupo

David Nieto Maceín, etólogo

En esos grupos, añade, la reproducción está limitada a una única pareja, mientras el resto de los individuos forman parte de la estructura familiar. Según explica, determinadas intervenciones humanas pueden alterar dicha organización y sus dinámicas naturales.

“La ciencia ha demostrado que matar lobos aumenta los daños porque desestructura las manadas. Su fragmentación interrumpe la transmisión de conocimientos de caza y modifica la conducta de los individuos más jóvenes. Sin la experiencia de los adultos, estos pierden estrategias fundamentales para obtener presas silvestres y recurren con mayor frecuencia al ganado”, añade.

La conclusión científica no siempre coincide con la percepción social del problema, ni con las decisiones políticas que se toman en torno a él. Aunque hoy su presencia es mucho más reducida, el lobo fue durante siglos una especie ampliamente distribuida en la península ibérica.

La población ibérica de lobos no funciona como un conjunto continuo, sino como una red de grupos genéticamente diferenciados con escasa dispersión entre ellos

Francisco Álvares, Universidad de Oporto

La persecución humana provocó un fuerte retroceso del número de ejemplares durante el siglo XX y actualmente figura como especie ‘vulnerable’ en España y ‘en peligro’ en Portugal, según la UICN. "La población ibérica de lobos no funciona como un conjunto continuo, sino como una red de grupos genéticamente diferenciados con escasa dispersión entre ellos", señala el investigador del CIBIO-InBIO (Universidad de Oporto), Francisco Álvares.

Como especie clave en la cadena trófica, regula las poblaciones de fauna silvestre y, al eliminar individuos débiles, contribuye a frenar la propagación de enfermedades en los ecosistemas.

Cuando los grupos se fragmentan se rompe la transmisión de conocimientos de caza y se modifica el comportamiento de los individuos más jóvenes. / Adobe Stock

Cuando los grupos se fragmentan se rompe la transmisión de conocimientos de caza y se modifica el comportamiento de los individuos más jóvenes. / Adobe Stock

Defensa y participación social

La protección del lobo también se libra en el ámbito jurídico. Para ello, el Fondo para la Protección del Lobo Ibérico colabora con ecólogos y biólogos de conservación, respaldados por la Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica.

En los últimos meses, la entidad ha elaborado informes para el Ministerio para la Transición Ecológica sobre la pérdida de hábitat causada por los incendios de 2025 y ha contribuido al informe sexenal sobre el estado de conservación de la especie.

En las alegaciones hemos querido demostrar que no basta con hablar del número de lobos. Hay que tener en cuenta los problemas genéticos y el impacto que han tenido los incendios

Carolina Martín, Ecologistas en Acción

“Hemos promovido más de 3 000 alegaciones respaldadas por personas y entidades de España y Portugal, fruto de una red de colaboración formada por más de cincuenta organizaciones. Necesitamos la ciencia para fundamentar nuestras propuestas, pero también la participación social para impulsar cambios políticos”, subraya Díaz.

Carolina Martín, portavoz de Ecologistas en Acción en el área de Naturaleza, subraya a SINC durante su visita a Benagouro: “En las alegaciones hemos querido demostrar que no basta con hablar del número de lobos. También hay que tener en cuenta los problemas genéticos de la especie y el impacto que han tenido los incendios sobre sus hábitats y su conectividad”.

Lobera histórica de Monte Santiago (Burgos) / Wikipedia

Lobera histórica de Monte Santiago (Burgos) / Wikipedia

El conflicto en primera línea

La propia relación histórica de amor y odio hacia la especie dio lugar a construcciones específicas destinadas a su captura, como los chorcos, fosos y loberas, trampas de piedra construidas para atraparlos.

“Todo ello demuestra hasta qué punto el lobo estaba presente en la vida cotidiana de las comunidades rurales, a pesar de ser un animal esquivo y difícil de observar. Su impacto ocasional sobre el ganado generó una relación estrecha entre las personas y la especie, aunque rara vez llegaran a verla”, explica Díaz.

Su impacto ocasional sobre el ganado generó una relación estrecha entre las personas y la especie, aunque rara vez llegaran a verla

Ernesto Díaz

La dimensión humana del conflicto aparece con fuerza en el relato del ganadero Tommy Ferreira de Vila Pouca de Aguiar, que describe una convivencia compleja con el lobo marcada por las pérdidas económicas. “Es una relación agridulce. Es místico ver este animal salvaje y poder mirarlo a los ojos, pero cuando vives de esto y tienes pérdidas, es muy duro”, afirma a SINC.

Ferreira participa además en el proyecto europeo LIFE Maronesa, desarrollado en las sierras de Marão y Alvão para reforzar la ganadería extensiva de montaña y su papel en la conservación del paisaje. La iniciativa integra restauración de pastos, prevención de incendios, valorización de la raza maronesa y formación de pastores.

Su explotación, Casal da Bouça, forma parte de las experiencias piloto del programa. En su caso, explica, los daños pueden ser significativos dentro de la actividad ganadera. “Dependiendo del año, he tenido pérdidas de hasta un 20 % de mi ganado”.

Dependiendo del año, he tenido pérdidas de hasta un 20 % de mi ganado 

Tommy Ferreira, ganadero

Aunque reconoce los intentos de protección con perros mastines, señala las dificultades de incorporarlos a su sistema de manejo extensivo: “Intentamos usarlos, pero en mi tipo de explotación extensiva es difícil controlarlos”.

Desde su perspectiva, el debate no se limita a la presencia del lobo. También apunta a las dificultades económicas y a la carga administrativa asociada a la gestión de los daños. Según explica, los trámites exigen tiempo y dedicación en una actividad marcada por jornadas extensas y escasos días de descanso. Por eso, sostiene: “El problema es también económico y burocrático”.

Modelos de coexistencia

En los últimos años, algunos proyectos piloto están probando formas de convivencia entre el lobo y la ganadería extensiva en las que la tecnología empieza a integrarse con las prácticas tradicionales del territorio.

“Si se integran adecuadamente, permitirán anticipar situaciones de riesgo y prevenir numerosos conflictos. Sin embargo, la innovación por sí sola no es suficiente. Es imprescindible acompañarla de formación, apoyo económico y asesoramiento técnico para los ganaderos”, explica Díaz.

Si se integran adecuadamente, permitirán anticipar situaciones de riesgo y prevenir numerosos conflictos

Ernesto Díaz

Entre esas herramientas se encuentran los collares de pastoreo virtual, los cercados nocturnos ligeros, los sistemas de seguimiento de perros de protección o el uso de drones para la vigilancia del ganado en explotaciones extensivas.

“Mientras gran parte de la población urbana simpatiza con la conservación del lobo, en algunos sectores rurales la especie se percibe como una amenaza. El despoblamiento y otros factores estructurales han favorecido que acabe utilizándose como chivo expiatorio de conflictos mucho más complejos”, añade.

Imagen y memoria

El cine y la televisión han moldeado la percepción social del lobo. En ese imaginario audiovisual, la figura de Félix Rodríguez de la Fuente continúa siendo un referente inevitable. Sus series fijaron una forma de narrar la naturaleza marcada por la fascinación y la épica.

En la actualidad, nuevas producciones documentales abordan la especie desde miradas más diversas. Entre pastores e lobos, dirigido por el biólogo Manuel Pedrosa, reconstruye esta relación en diferentes localizaciones de montaña, como el Parque Natural O Invernadeiro (Ourense), a partir de testimonios reales y la convivencia cotidiana en estos espacios.

Hay que apelar más al sentimiento, y en el tema del lobo eso es fundamental porque es una de las especies que más polariza

Manuel Pedrosa, biólogo y director de documentales

“Hay que apelar más al sentimiento, y en el tema del lobo eso es fundamental porque es una de las especies que más polariza. La imagen es una herramienta muy útil para transmitir valores porque apela a sentimientos universales”, apunta a SINC Pedrosa, después de proyectar el filme en Benagouro.

En la película el lobo se mueve entre dos extremos, desde su defensa como especie a proteger hasta su consideración como amenaza en parte del sector ganadero. “Hay quien está a favor de su protección a ultranza y quien lo vive como una guerra”, resume Mariam Mariño, guionista.

En ese espacio intermedio, defienden, el arte puede abrir una grieta. “A lo mejor es la única posibilidad de que esos sectores se pongan en la piel del otro y generen empatía para poder construir algo”, argumentan

El documental, con presencia destacada de ganaderos de extensivo, muestra también cómo el abandono rural y la pérdida de hábitats han modificado la relación entre el lobo y el territorio. 

Esa misma lógica atraviesa también la obra LOBA de Peripécia Teatro, que incorpora testimonios y escenas inspiradas en este tipo de experiencias para trasladar al escenario un conflicto que sigue sin una única versión posible.

Documental "Entre pastores y lobos" / Ibis 2020

Documental "Entre pastores y lobos" / Ibis 2020

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons
Artículos relacionados