La exposición durante la adolescencia al éxtasis o a la cocaína aumenta los llamados ‘efectos reforzantes’, que generan vulnerabilidad a desarrollar adicción. Ésta es la principal conclusión de un equipo de investigadores de la Universidad de Valencia (UV), que ha demostrado por primera vez cómo estos cambios perduran hasta la edad adulta.
Investigadores de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y del Hospital Universitario Vall d’Hebron han detectado ahora, por primera vez, anomalías en el sistema de recompensa relacionado con los circuitos neurales de motivación y gratificación. En los niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), el grado de motivación para realizar una acción está relacionado con la inmediatez con que consiguen sus objetivos, lo que explicaría porqué presentan niveles de atención e hiperactividad desiguales, según las tareas realizadas.
El éxtasis suele ser consumido junto con otras drogas como el alcohol, el cannabis o la cocaína.
Un nuevo estudio muestra que la colaboración entre el hipocampo, destacado por su papel en el aprendizaje y la memoria, y la corteza cerebral, el tejido nervioso que cubre la superficie de los hemisferios cerebrales, modula los comportamientos relacionados con la ansiedad en los ratones. La investigación, publicada en la revista Neuron, detalla cómo se procesa este trastorno en el cerebro y explica lo que produce este comportamiento.
Un estudio realizado por la Unidad de Psicosis e Investigación de Benito Menni CASM de Sant Boi de Llobregat, que forma parte del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM), ha identificado anomalías en la corteza frontal media. La investigación ha utilizado tres técnicas diferentes y el hallazgo ha demostrado una convergencia de evidencia fuerte hacia esta parte del cerebro. Los autores consideran que esta zona puede ser el lugar indicado para concentrar los esfuerzos de investigación en el futuro.
Aunque la culpa ha perdido fuerza en un contexto de cambios sociales y culturales, un nuevo estudio revela que este sentimiento en Occidente es “significativamente más alto” entre las mujeres. El principal problema, según los expertos, no es que las mujeres sientan mucha culpa (que también) sino que muchos varones sienten “demasiada poca”.
La sensibilidad interpersonal de los hombres es baja comparada con las mujeres de su misma edad.
Un nuevo estudio establece una relación causal entre los niveles del autorreceptor 5-HT1A, la resistencia en condiciones de estrés y la respuesta a los antidepresivos. La investigación, publicada en la revista Neuron, podría conducir a estrategias más efectivas para tratar la depresión, uno de los mayores problemas de salud en todo el mundo.
Un estudio relaciona la regulación de los receptores de serotonina con la depresión y la respuesta a los antidepresivos.