Los códigos de comunicación humanos se basan en nuestra capacidad para asignar significados a elementos neutros, como símbolos y letras. Con la app Color Game, desarrollada por investigadores alemanes, los jugadores deben crear un lenguaje propio con el que comunicar colores a partir de signos en blanco y negro. De este modo quieren entender cómo se construyen y evolucionan las lenguas.
Los resultados de un estudio, en el que ha participado la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, apuntan a que un 57,5% de los menores de 18 años experimentan problemas asociados al uso y abuso de los smartphones. El estudio ha incidido además en la relación entre la utilización excesiva de las TIC de la población general y los síntomas de estrés, dificultades para realizar tareas complejas, como el pensamiento abstracto, la autoconciencia y la planificación.
Las predicciones emocionales influyen en la percepción social: valoramos mejor a los otros cuando muestran expresiones faciales coincidentes con nuestras expectativas, según un estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona y de la Universidad Northeastern (EE UU). Analizar el papel del procesamiento predictivo en la evaluación social puede ser útil en estudios de multiculturalidad o de trastornos mentales.
La gente no sabe escribir la letra ‘g’ minúscula tal y como la vemos impresa cada día en libros, revistas y periódicos, según han descubierto investigadores de EE UU. Esto no pasa con las otras letras. ¿Por qué sucede esto?
Los niños con autismo muestran un funcionamiento sensorial atípico. Los estímulos táctiles u olfativos intensos pueden parecer como no percibidos o al contrario: un sonido o un olor sutil puede provocarles un fuerte malestar. Ahora, un estudio de investigadoras españolas ha desvelado que el modo en el que los niños con este trastrorno responden a estos estímulos contribuye al nivel de estrés de las madres.
Un equipo español ha llevado a cabo un estudio que demuestra que los médicos residentes tienen mayores niveles de cortisol, conocida como la hormona del estrés, y de ansiedad en los días de guardia, especialmente durante los primeros años de prácticas. Estos niveles pueden llegar a traducirse en errores con los pacientes y en problemas psicofisiológicos para los profesionales, señalan los autores.
A pesar de que los más pequeños no usan las redes sociales, sí se interesan por la imagen que la gente de su entorno tiene de ellos. Una revisión de estudios revela que a los cinco años ya planean su comportamiento para agradar a las personas que admiran. Por ejemplo, son más generosos si se saben observados por alguien con quien más tarde volverán a interaccionar que con desconocidos.
Los niños de entre 12 y 19 meses de edad, que aún no se comunican mediante expresión hablada, son capaces de realizar deducciones racionales mostrando sorpresa cuando ocurre algo inesperado, según un estudio en el que ha participado la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Los resultados indican que el razonamiento no tiene necesariamente una base lingüística.
Un estudio de la Universidad de Córdoba demuestra cómo afecta el uso de redes sociales a la autopercepción de la imagen corporal entre las personas jóvenes y su relación con los trastornos alimentarios. Asimismo, los investigadores han comprobado a través de su estudio cómo estos efectos son más acusados entre las mujeres.
La respuesta del cerebro al miedo no es la misma si nos asustamos en nuestra lengua materna o en un idioma extranjero, por muy bien que lo conozcamos. Investigadores de las universidades Jaume I, Pompeu Fabra y Nebrija lo han demostrado mediante un estudio experimental que abre la puerta a nuevas terapias.