Investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO), a bordo del buque oceanográfico Miguel de Oliver, explorarán el banco de la Concepción, al norte de Lanzarote, y los bancos de Amanay y El Banquete al sur de Fuerteventura; dos de las diez candidatas españolas a formar parte de las Áreas Marinas Protegidas de la Red Natura 2000.
Un equipo de investigación español, gracias a la tecnología sísmica de reflexión 3D, ha logrado por primera vez cartografiar los elementos geomorfológicos de la cuenca de hace entre 5 y 6 millones de años. Las imágenes obtenidas demuestran que la superficie analizada se encuentra en la actualidad a 2,5 o 3 kilómetros de profundidad bajo el fondo marino.
Los resultados aportan luz sobre la manera en la que se produjo la bajada del nivel del mar durante el Mesiniense.
Los resultados aportan luz sobre la manera en la que se produjo la bajada del nivel del mar durante el Mesiniense.
Desde el próximo 30 de mayo hasta el 1 de junio de 2011 Mallorca acogerá la primera reunión en la que expertos oceanógrafos y físicos europeos analizarán las cuestiones no resueltas en el estudio del nivel del Mar Mediterráneo. Investigadores del Imedea (CSIC-UIB) encabezan el comité científico del evento.
La contaminación del aire perjudica a los europeos.
La Comisión Europea y la Agencia Europea de Medio Ambiente han presentado hoy 32 nuevos mapas interactivos que ofrecen a los ciudadanos europeos imágenes de la contaminación del aire. Además, los mapas les permiten localizar con exactitud las principales fuentes de difusión de aire contaminado, como el transporte y la aviación. El objetivo: motivar la participación de los europeos en las decisiones medioambientales.
Una investigación, en la que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha desarrollado por primera vez un nuevo sistema de predicción de tsunamis basado en la utilización conjunta de modelos numéricos de la atmósfera y el océano. La combinación de modelos atmosféricos y oceánicos proporcionará mayor capacidad predictiva ante estos fenómenos.
Entre 1955 y 1998, diferentes países de Europa occidental registraron un incremento de los días de calor extremo. Según un estudio de la Universidad Complutense (UCM), España es uno de los países que más sufren este periodo. Las razones de este aumento térmico: las construcciones en zonas urbanas, el cambio climático y las alteraciones en la circulación de la atmósfera.