Investigadores de la Universidad de Sevilla han comprobado como los insectos polinizadores, especialmente los de lengua larga, han influido en la forma floral de dos especies de narcisos en los dos extremos del Mediterráneo. El estudio se ha publicado en la revista científica más antigua del mundo.
Un estudio realizado a partir de restos fósiles encontrados en una cueva gibraltareña concluye que los neandertales cazaban palomas de forma habitual como parte de su dieta. Hasta ahora, la explotación sistemática de aves estaba considerada una práctica exclusiva de la conducta humana moderna.
Científicos del Centro Nacional de Biotecnología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas han descubierto una arsenato reductasa en plantas que podría ser útil para descontaminar el agua y los suelos de arsenato.
Una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas ha analizado el efecto de los protectores solares sobre el medio una vez liberados al mar. El estudio, publicado en la revista Environmental Science and Technology, recoge la potencialidad tóxica de estos productos para la vida marina.
Un equipo de investigación con participación española ha demostrado la capacidad de adaptación de las comunidades microbianas del suelo al cambio climático y ha puesto las bases para comenzar su clasificación ecológica. Estas comunidades tienen un papel clave en las emisiones a la atmósfera de dióxido de carbono (CO2) ya que su respiración produce, aproximadamente, cinco veces más CO2 que todas las actividades humanas juntas.
Un equipo liderado por la investigadora española Aida Gómez-Robles, del departamento de antropología de la Universidad George Washington (EE UU) ha publicado en la revista Nature Communications un artículo que plantea que el cerebro de chimpancés y humanos es especialmente flexible debido a la independencia relativa de sus distintas áreas.
Una investigación liderada por la Universidad de Valencia revela el proceso por el cual las cucarachas en lugar de eliminar el ácido úrico lo reciclan para obtener nitrógeno.
Un estudio internacional revela que el linaje de dinosaurios que evolucionó hacia las aves necesitó cerca de 50 millones de años para conseguir reducir su tamaño al de un pájaro. Este proceso de evolución constante favoreció que, antes de la aparición de la primera ave documentada, surgieran especies con alas y plumas que experimentaron con el vuelo.
Un equipo científico, con participación de la Universidad de Oviedo, está evaluando la incidencia del cambio climático sobre la Antártida mediante el estudio de las zonas deglaciadas. Estas áreas suponen solo un 4% de su territorio, pero tienen una biodiversidad única. Los primeros resultados muestran la rápida retirada del glaciar Rotch en las últimas décadas. También han revelado que más de un 17% de la península de Punta Elefante se formó entre 1956 y 2010.
Pulpo de aguas profundas protegiendo sus huevos. Robinson et al