Ante la amenaza del calentamiento, las especies marinas desarrollan estrategias de supervivencia. Muchas se desplazan a latitudes más altas, algunos corales optan por crecer más despacio para defenderse del estrés térmico y también hay invasores que se ven favorecidos por las temperaturas. Mientras, los científicos buscan datos para predecir qué ocurrirá con la diversidad de la vida acuática.
Investigadores del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) han descubierto en el yacimiento de Camp dels Ninots (Gerona) el esqueleto completo y en conexión anatómica de un tapir de 3,1 millones de años de antigüedad. Con este hallazgo, el yacimiento concentra ya el 70% del registro fósil de esta especie.
Pradera de Posidonia oceanica en Formentera (Islas Baleares). Imagen: Rachel Sussman.
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) publica un estudio que afirma la “extinción funcional” de Posidonia oceánica en el mar Mediterráneo a partir del 2050. La previsión de los investigadores se debe al calentamiento del agua superficial de las aguas.
Garrapata. Imagen: Francisco Ruiz-Fons
El Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología (IRNASA, centro del CSIC) investiga cómo combatir las garrapatas de la ganadería, que transmiten a animales y personas enfermedades, como la peste porcina africana, en expansión en África y en algunas zonas de Europa (Cáucaso). Según un nuevo estudio, las proteínas presentes en la saliva de las garrapatas podrían servir como antígenos para desarrollar vacunas y métodos de diagnóstico para detectar su presencia en explotaciones.
Las gaviotas patiamarillas Larus michahellis optimizan el tiempo que dedican a alimentarse aprovechando la existencia de un recurso predecible como son los descartes de pescado. Una investigación del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) revela que la densidad de arrastreros en el mar y la hora del día son las variables que mejor explican la distribución de las aves.
Un equipo internacional de investigadores ha secuenciado por primera vez el genoma de la mariposa del cartero (Heliconius melpomene). Los resultados, publicados esta semana en Nature, demuestran que la reproducción entre diferentes especies de lepidópteros ha contribuido al intercambio de colores para perfeccionar su mimetismo.