Hace unos 4.500 años se produjo una gran migración de poblaciones kurgánicas desde la estepa rusa hacia el centro de Europa, lo que favoreció la expansión de las lenguas indoeuropeas por el continente. Así lo confirma el mayor estudio genético sobre poblaciones antiguas europeas, que añade que cerca del25% de la población actual de la península ibérica parece tener sus raíces genéticas en estas poblaciones del este de Europa.
Un grupo de investigadores liderados por la Universitat Autònoma de Barcelona ha encontrado una de las primeras evidencias de mezcla genética entre europeos y asiáticos en los restos de antiguos guerreros escitas, que vivieron hace más de 2000 años en Mongolia, en el macizo de Altái. Los resultados indican, contra lo que se consideraba hasta ahora, que esta mezcla no fue fruto de una migración europea hacia el este, sino de una expansión demográfica de la población local de Asia Central, favorecida por las mejoras tecnológicas que les supuso adoptar la cultura escita.
Un estudio liderado por investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) ha permitido obtener por primera vez material genético antiguo de la bacteria causante de la sífilis (Treponema pallidum pallidum) en los huesos de neonatos de siglos pasados. Antes sólo se había extraído, a pesar de los numerosos intentos realizados, en una ocasión y en un solo sujeto adulto.