Este accidente cerebrovascular no mata las células nerviosas por toxicidad química, como se creía hasta ahora, sino por ondas eléctricas letales, según revela un estudio internacional con investigadores del CSIC. Estas ondas pueden ser una nueva diana terapéutica para tratar los ictus de forma más eficiente.
LRP3, una proteína prácticamente desconocida hasta ahora, disminuye los niveles de la proteína precursora amiloide y de beta amiloide, ambas implicadas en la formación de placas en el cerebro de las personas con esta enfermedad neurodegenerativa.
Un equipo de neurocientíficos del Instituto de Tecnología de Massachusetts ha identificado, por primera vez, una población de neuronas en la corteza auditiva del cerebro humano que responde únicamente a la voz cantada, y no a la voz hablada o la música instrumental.
Utilizando finas capas de óxido de cobalto, investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona han logrado emular las sinapsis biológicas y las capacidades neuromórficas del aprendizaje. El experimento, realizado en el sincrotrón ALBA, supone un nuevo paso hacia los ordenadores inspirados en el cerebro.
La administración de un fármaco fibrinolítico, que permite restablecer la microcirculación cerebral, después de la trombectomía mecánica mejoró hasta un 59 % las probabilidades de que el paciente no presentara secuelas a los tres meses del procedimiento. Esto supone un cambio de paradigma en el tratamiento del ictus isquémico en todo el mundo.
Un grupo de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas lidera un estudio internacional que ha descrito las proteínas clave en la generación de nuevas neuronas. Este hallazgo abre la puerta al diseño de estrategias para activar células madre del cerebro en situaciones de pérdida neuronal, como las enfermedades neurodegenerativas.
Los modelos animales indicaban un origen genético de esta rara enfermedad, pero un nuevo estudio con cultivos celulares derivados de los pacientes apunta también a células progenitoras específicas de las personas. El hallazgo demuestra que para comprender bien las patologías del cerebro humano hay que utilizar modelos humanos.
Un estudio publicado en Nature ha demostrado que los fallos en una región del cerebro que produce dopamina provoca la progresión de esta enfermedad neurodegenerativa.
La medicación, que se tiene que administrar en un plazo de cuatro horas y media desde la aparición de los primeros síntomas, ha resultado ser eficaz para revertir la lesión cerebral en un paciente de 16 años. Un diagnóstico rápido de esta enfermedad es fundamental para minimizar las secuelas en los niños.
Por su doble vida en el agua y la tierra, las ranas respiran de diversas formas a lo largo de su vida. Ahora, científicos alemanes han desarrollado una técnica que permite a los renacuajos, protagonistas del #Cienciaalobestia, ‘respirar’ con la ayuda de algas verdes introducidas en su torrente sanguíneo. Estas aportan el oxígeno, en cantidad suficiente como para recuperar neuronas del cerebro en ejemplares privados de este gas.