Investigadores de EE UU han realizado un ensayo clínico con una vacuna que ha demostrado una eficacia del 100% contra las cuatro cepas del virus del dengue, transmitido por el mismo mosquito (Aedes aegypti) que el Zika.
Las últimas semanas han sido una locura para los biólogos especialistas en mosquitos, como yo. Nunca antes habíamos recibido tantas peticiones para que nos pronunciásemos sobre qué puede suponer para la salud mundial una enfermedad transmitida por mosquitos, el virus Zika. Con toda esta cobertura informativa, resulta sorprendente que ninguno de los candidatos a la presidencia de EE UU se haya aprovechado (todavía) de la repercusión mediática relacionada con el zika. Pero, ¿representa en realidad el zika esa gran amenaza para nosotros y nuestros hijos?
El virus del zika es una emergencia internacional de salud pública y el mosquito que lo transporta coloniza cada vez más territorios. Este pequeño viajero, que tiene sus mejores aliados en los desplazamientos humanos y el cambio climático, lleva siglos especializándose en picar a nuestra especie. Brasil ha puesto en marcha al ejército contra él. Los científicos buscan soluciones más sofisticadas, como liberar ejemplares estériles, infectarlos con bacterias o manipularlos genéticamente.
La expansión del virus del Zika y su posible relación con el inusitado brote de casos de microcefalia en recién nacidos ha llevado a la Organización Mundial de la Salud a declarar un estado de emergencia internacional. Esteban Domingo (Barcelona, 1943), miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas y expresidente de la Sociedad Española de Virología, habla con Sinc sobre este patógeno ya presente en 23 países de Latinoamérica.
Para la producción de una vacuna o de un antiviral se necesitan de 10 a 15 años desde el diseño experimental hasta que el producto sale al mercado. Por ello, el equipo de Cristina Risco (Madrid, 1963), investigadora del Centro Nacional de Biotecnología, busca en fármacos ya existentes y usados en humanos una solución rápida para combatir el chikunguña y otras inminentes infecciones para las que no existe tratamiento preventivo ni paliativo.
Cristina Risco en su laboratorio del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC). / SINC
El Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades ha confirmado el primer caso en España de chikunguña, una enfermedad transmitida por el mosquito responsable del dengue o la fiebre amarilla. El paciente, sin antecedentes de viajes a zonas endémicas, comenzó a tener síntomas el pasado 7 de julio.
Investigadores brasileños han publicado un estudio que relaciona el fenómeno meteorológico de El Niño con las epidemias de dengue del continente americano. El tratamiento de estos datos por medio de sistemas geográficos de información les ha permitido establecer en qué países esta relación es más fuerte, los de América Central y el Caribe, lo cual puede estar relacionado con aspectos demográficos, sociales y económicos.
Entre el 2000 y 2011, el número anual de casos de dengue, una enfermedad viral transmitida esencialmente por mosquitos como Aedes aegypti, pasó de 1.714 a 15.424 en México, según un trabajo de científicos de ese país. La circulación del virus en la última década es más amplia y la tasa de incidencia han experimentado un importante aumento.