Además de explorar la cara oculta de la Luna y batir el récord de distancia de la Tierra de un vuelo tripulado, la misión llevará a cabo varios experimentos en la nave Orion que servirán para proteger mejor a los astronautas del futuro. Los resultados serán utilizados, entre otras cosas, para comprender cómo afectan el aislamiento y el estrés de un viaje espacial en la mente, el sueño y la tensión emocional de los tripulantes.
A través de sus redes sociales, la NASA y la Casa Blanca han publicado las primeras imágenes de la ‘puesta de la Tierra’ y el eclipse solar que presenció la tripulación de la misión Artemis II durante el sobrevuelo al satélite esta madrugada pasada.
La nave Orion completó esta madrugada el sobrevuelo de la cara oculta de la Luna y alcanzó los 406 771 kilómetros de distancia respecto a nuestro planeta. Tras este hito histórico, la misión inicia ya su regreso a la Tierra.
La misión de la NASA ha entrado en la esfera de influencia de la Luna, cuando la gravedad del satélite se convierte en la fuerza dominante que controla la trayectoria de la nave. Esta noche sobrevolará el satélite y batirá el récord histórico de distancia de la Tierra alcanzado por la humanidad.
Cosechar alimentos en la Luna es uno de los grandes retos de la exploración espacial. Un nuevo estudio demuestra que esta legumbre puede crecer y producir semillas en mezclas con regolito lunar artificial cuando se añaden materia orgánica y hongos beneficiosos. El hallazgo abre nuevas vías para desarrollar sistemas agrícolas en futuras bases lunares.
Existen estructuras de materia oscura en el espacio que facilitan la formación y evolución de las galaxias. El Instituto de Astrofísica de Canarias ha liderado un proyecto para registrar de forma precisa los anillos de esta sustancia cósmica en cada etapa del universo.
El hallazgo de un mundo rocoso en la periferia de la estrella LHS 1903, más allá de dos gigantes gaseosos, sugiere que los planetas también pueden formarse de forma secuencial en entornos sin gas.
Un análisis de las muestras traídas por la misión OSIRIS-REx revela que los componentes básicos de las proteínas pudieron formarse en condiciones de frío extremo y radiación, y no solo en presencia de agua líquida como se creía hasta ahora.
Un estudio avisa sobre la urgencia práctica de investigar sobre este tema y llama a establecer directrices éticas que salvaguarden la salud reproductiva de las tripulaciones.
El proyecto SIRIUS de la Agencia Espacial Europea impulsará el estudio del impacto térmico de las ciudades europeas mediante tecnología satelital avanzada. La iniciativa, dirigida por José Antonio Sobrino, catedrático de Física de la Tierra de la Universitat de València, busca generar conocimiento clave para afrontar los retos del cambio climático en entornos urbanos.