Están por todas partes y, sin embargo, los dinosaurios no nos dan miedo. Hace años que se sabe que no se extinguieron del todo, ya que las aves son un grupo de terópodos que sobrevivió a la crisis de hace 66 millones de años. La nueva producción de Pixar, que se estrena esta semana, imagina cómo habría sido el mundo si los dinosaurios –no aviarios– siguieran poblando la Tierra. Paleontólogos españoles reflexionan sobre esa hipótesis de ciencia ficción.
El estudio mediante nuevas herramientas de análisis tridimensional de un contenido estomacal fosilizado de hace unos 215 millones de años ha revelado que los huesos que se creía que pertenecían a un reptil volador del grupo de los pterosaurios eran, en realidad, de un pequeño reptil del grupo de los protorosaurios que habría sido comido posiblemente por un pez. Así lo revelan científicos del Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont y la Universidad de Valencia.
Los humanos modernos tenemos una cara más pequeña, en relación al neurocráneo, que la de los restantes miembros del género Homo. Investigadores de la Universidad de Málaga han comparado patrones morfológicos en el cráneo de grandes simios, poblaciones humanas y homininos fósiles, para trazar la evolución del rostro.
Los restos de un mamífero de hace 125 millones de años, encontrados en el yacimiento de Las Hoyas (Cuenca), han revelado las primeras pruebas evolutivas del pelaje en mamíferos. Esta imagen es una reconstrucción del mamífero Spinolestes, que, al igual que los modernos erizos, tiene una piel espinosa en su espalda como dispositivo de protección. / Óscar Sanisidro
Los restos de un mamífero de hace 125 millones de años, encontrados en el yacimiento de Las Hoyas (Cuenca), han revelado las primeras pruebas evolutivas del pelaje en mamíferos. Este hallazgo fósil, llamado Spinolestes, lucía una melena de pelos largos y la espalda cubierta por espinas finas, como los actuales erizos.
Un equipo internacional ha reconstruido la caja craneal de una especie aún no descrita de dinosaurio saurópodo hallada en el yacimiento conquense de Lo Hueco. Se trata de una especie de dinosaurio saurópodo que vivió hace 72 millones de años en Cuenca. Como algunas partes no fosilizan fácilmente, el conjunto de huesos que cubren el cerebro es una pieza poco común de encontrar entre los fósiles de dinosaurios.
El yacimiento de Las Hoyas, en Cuenca, es un tesoro de fósiles exquisitamente conservados, que revelan cómo eran las plantas y los animales de hace 125 millones de años. Dos nuevos trabajos describen un ala fósil con detalles inéditos de piel y tejidos blandos. Los científicos han descubierto cómo fue posible un proceso de preservación tan fino e infrecuente.
Un equipo internacional de científicos, con colaboración del Museo Nacional de Ciencias Naturales, describe una nueva especie de homínido, llamada Homo naledi, cuya morfología se sitúa entre los géneros Australopithecus y Homo. Los científicos, que desconocen aún cuándo vivió este homínido, hallaron los restos de al menos 15 individuos de esta especie en el yacimiento Dinaledi en Sudáfrica.
Sello de Correos dedicado al tigre de dientes de sable. / IPHES