El telescopio espacial Hubble ha detectado lo que podrían ser chorros de vapor de agua de hasta 200 kilómetros de altura emergiendo de la superficie de Europa, una de las lunas de Júpiter. Si se confirma el hallazgo, las futuras misiones a este satélite podrían tomar muestras del océano que se oculta bajo su gélida corteza de una forma sencilla. Europa es uno de los principales candidatos para encontrar vida fuera de la Tierra en nuestro sistema solar.
¿Cuándo emergió la vida en la Tierra? Múltiples estudios la sitúan hace 4.000 millones de años. Ahora, una nueva investigación apoya esta hipótesis con el hallazgo de los fósiles más antiguos jamás descubiertos hasta ahora que datan de hace 3.700 millones de años. Se trata de varios estromatolitos –estructuras formadas por la sedimentación de microorganismos– encontrados en Groenlandia que superan así la edad de los fósiles descubiertos anteriormente en Australia datados en 3.500 millones de años de antigüedad.
Después de mucho buscar, un equipo internacional de astrónomos liderado por científicos españoles ha encontrado el exoplaneta más cercano a la Tierra. Se llama Próxima b, su masa es parecida a la del nuestro, gira cada once días alrededor de la vecina estrella Próxima Centauri y está situado en la zona de habitabilidad, es decir, que podría albergar agua líquida y, potencialmente, vida.
Un estudio revela por primera vez la existencia en el espacio de moléculas quirales orgánicas complejas. Se trata del óxido de propileno, localizado en las zonas frías y exteriores de una nube de gas y polvo conocida como Sagitario B2. Como otras moléculas quirales, puede presentar dos formas especulares, con propiedades distintas.
Científicos del Centro de Astrobiología y otros organismos de investigación europeos han detectado por primera vez la molécula de fósforo y oxígeno (PO) en zonas del espacio donde nacen las estrellas. Esta molécula prebiótica desempeña un papel clave en la formación de la estructura del ADN y, por tanto, está directamente relacionada con el origen de la vida.
A tan solo 40 años luz de la Tierra se acaban de encontrar tres exoplanetas potencialmente habitables. Además orbitan alrededor de una estrella enana y muy fría, un descubrimiento inédito. Estos mundos se parecen al nuestro y a Venus, y pueden ser los mejores candidatos localizados hasta ahora para buscar vida fuera del sistema solar.
El fallecimiento hace unos días de Andrea, la niña de Santiago con una enfermedad neurodegenerativa irreversible cuyos padres solicitaron una muerte digna, ha reabierto el debate sobre el derecho a terminar los días sin sufrimiento. Hablar de muerte digna equivale, en muchos casos, a hacerlo de medicina digna.
El descubrimiento de nuevas pruebas de agua líquida en Marte no debe focalizarse exclusivamente en el agua per se, sino en la posible existencia de un ciclo hidrológico, tal vez similar al terrestre, que sería responsable de su presencia y escorrentía en superficie, como sugiere la identificación de sales hidratadas. Si se demostrara que este ciclo existe en la actualidad, implicaría que el planeta rojo está realmente activo, con las repercusiones que tiene para la búsqueda de vida.
Representación a escala del depósito de sales de cloruro hallado en Marte / LASP / Brian Hynek
Antes del código genético que conocemos hoy pudo existir otro más sencillo establecido entre aminoácidos y nucleótidos, los ‘ladrillos’ que acabarían conformando las proteínas y los acidos nucleicos como el ARN y el ADN. Además, ciertas propiedades de los aminoácidos, como su tamaño y polaridad, influyeron en cómo el ARN de transferencia los ordenaba para crear complejas y plegadas proteínas. Así lo reflejan dos estudios de científicos de la Universidad de Carolina del Norte (EE UU) que avanzan en el desconocido paso desde las primeras biomoléculas hasta las células de la Tierra.