Reforzar la información relacionada con los efectos de los medicamentos en la conducción podría reducir un 50% la siniestralidad en los accidentes de tráfico.
El alcoholismo es una enfermedad de la cual los pacientes se pueden recuperar de forma estable a largo plazo, pero faltan estudios que hagan un seguimiento prolongado de los pacientes. Los resultados obtenidos en la Unidad de Alcohología del Clínic demuestran que el cumplimiento del tratamiento es esencial y que la evolución durante el primer año de tratamiento es un buen indicador de las probabilidades de éxito. Los resultados históricos de la Unidad, y su papel como líder del proyecto europeo AMPHORA, la sitúan como referente internacional.
El consumo de cocaína incrementa la probabilidad de desarrollar alcoholismo entre los bebedores de riesgo (aquellos que toman más de cinco cervezas o dos copas de licor al día). Es la constatación de un estudio con participación del CSIC llevado a cabo en Madrid durante cuatro años y del que se extraen conclusiones sobre estrategias preventivas que se pueden implantar en atención primaria.
Cinco de cada diez estudiantes que ha bebido alcohol en el último mes se ha dado un atracón. Así lo ha asegurado la delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Carmen Moya, durante la inauguración de la Conferencia Internacional ‘Alcohol, familia y jóvenes. Prevención y Tratamiento’.
España ha registrado en 2007 y 2008 las tasas más bajas de consumo de alcohol y tabaco en los últimos diez años, mientras que el cannabis ha descendido a niveles inferiores a los de 2003. El consumo de cocaína se ha estabilizado. La percepción de riesgo ha aumentado para todas las conductas de consumo de drogas, tanto para el consumo ocasional como para el habitual.
La política sobre drogas impulsada por el Ministerio de Sanidad y Consumo se encamina en la dirección adecuada. Al menos, esto es lo que se desprende de los datos provisionales de la Encuesta Domiciliaria sobre Alcohol y Drogas en España (EDADES), que reflejan una disminución del consumo de tabaco, alcohol y cannabis entre la población de 15 a 64 años y una estabilización en el consumo de cocaína.
La Fundación Beckley, una organización sin ánimo de lucro que se dedica a promover la investigación sobre la concienciación y la ciencia del uso de las drogas, ha presentado un informe que sostiene que el número de muertes relacionadas con el consumo de cannabis es seriamente inferior al número de muertes relacionadas con el consumo de alcohol y tabaco.
Una nueva investigación que acaba de publicar la revista European Journal of Public Health muestra que el consumo elevado de drogas y alcohol explica el aumento de la violencia en los jóvenes turistas. La investigación, centrada en las islas de Mallorca e Ibiza, indica que el 5% de los turistas visitantes se ve implicado en algún acto violento durante su estancia. El consumo de éxtasis es el único que los científicos no asocian a los actos violentos.
Según una investigación que acaba de hacer pública la Red europea para la investigación y prevención de problemas de los jóvenes (IREFREA), el consumo de altos niveles de alcohol y otras drogas entre la juventud europea fomenta el aumento de prácticas sexuales no seguras y el consiguiente incremento de infecciones de enfermedades de transmisión sexual.