Un estudio elaborado por Enrique Font, profesor del Instituto Cavanilles de la Universitat, y Matthew Kramer recomienda recurrir a información de experimentos anteriores para que la cantidad de animales en los grupos de control sea menor. La propuesta, publicada en la revista Biological Reviews, incluye otras sugerencias como la utilización de diseños experimentales eficaces, la cual podría disminuir el número de animales que se utilizan en investigación biomédica.
Por primera vez, un equipo de científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas ha detectado insecticidas piretroides –muy extendidos en el ámbito doméstico, veterinario y agrícola– en animales terrestres. Según los investigadores, que analizaron 123 muestras de huevos no fecundados o malogrados de 16 especies diferentes, la presencia de los contaminantes indica la existencia de focos de contaminación muy cercanos al hábitat de las aves.
Tal vez los perros sean capaces de diferenciar el olor de orina, mientras que nosotros sabemos apreciar el aroma de un buen vino. Pero pese a lo que se cree, nuestro sentido del olfato es tan bueno como el de cualquier otro mamífero, ya que los humanos podemos discriminar en torno a un billón de olores diferentes, según un estudio de un neurocientífico estadounidense.
Las primeras superbacterias, conocidas como enterococos y que en la actualidad son resistentes a varios tipos de antibióticos, aparecieron en los intestinos de los primeros animales terrestres hace unos 450 millones de años, cuando los dinosaurios no habían surgido aún. Así lo recoge un estudio que arroja luz sobre la historia evolutiva de estos patógenos, que han desarrollado propiedades casi indestructibles al sobrevivir a extinciones masivas.
En la península ibérica son muy escasos los yacimientos correspondientes a los inicios de la agricultura y la ganadería. Por eso, cualquier nuevo descubrimiento arroja importantes datos sobre la vida de hace más de 7.000 años. Una excavación en Cova Bonica en Barcelona ha permitido encontrar los restos humanos de seis individuos, los primeros pobladores del Neolítico, junto a sus objetos domésticos y algunos animales.
Un equipo de paleontólogos, con la participación del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, ha realizado un estudio sobre los patrones de fractura ósea de restos fósiles de 50.000 años del yacimiento francés de Abri du Marás. El trabajo, que aporta información sobre los animales consumidos y su procesamiento, ha permitido explorar cuestiones sobre el aprendizaje y la transmisión de información entre grupos de neandertales.
La optofarmacología permite aplicar luz sobre un fármaco fotosensible para controlar el proceso de acción farmacológica con precisión espacial y temporal. Así un equipo de científicos españoles ha diseñado in vivo el primer fotofármaco que posee potenciales aplicaciones terapéuticas para tratar el dolor.
Miles de huesos de animales enterrados en la cueva de Covalejos (Cantabria) revelan que neandertales y sapiens seguían estrategias de caza similares hace entre 45.000 y 25.000 años. La investigación, en la que participa la Universidad Complutense de Madrid, muestra cómo la cueva fue el lugar elegido por ambas especies para tratar las piezas cazadas y comer de forma recurrente.
Un sombrero de piel de oso, una funda de flechas de corzo y abrigo de cuero de cabra. Estas son algunas de las prendas que llevaba Ötzi en el momento de su muerte en los Alpes italianos hace más de 5.000 años. La composición de la vestimenta de la famosa momia acaba de ser desvelada tras un estudio de científicos italianos e irlandeses que ha secuenciado los genomas mitocondriales de nueve fragmentos del cuero de su indumentaria.
Todos los rasgos de exclusividad que el ser humano se atribuía a sí mismo han ido cayendo: el uso de herramientas, la empatía, la autoconciencia… En su último libro, ¿Tenemos suficiente inteligencia para entender la inteligencia de los animales?, Frans de Waal descubre al lector un abanico de conductas animales que empujan a concluir que, quizás, la cognición humana tampoco sea única.