Un ensayo clínico internacional identifica la fluvoxamina como una opción terapéutica basada en evidencia frente a uno de los síntomas más incapacitantes tras la infección por el virus SARS-CoV-2. El tratamiento muestra mejoras significativas en la calidad de vida de los pacientes.
Un ensayo clínico desarrollado en Brasil evaluó la efectividad de un fármaco para la depresión frente a placebo en la reducción del riesgo de hospitalización por la infección con SARS-CoV-2. La administración de 100 mg, dos tomas al día durante diez días a pacientes ambulatorios de alto riesgo con diagnóstico temprano reduce la necesidad de hospitalización.