El aumento sostenido de tumores cutáneos, la consolidación de terapias altamente eficaces y la irrupción de la inteligencia artificial están transformando la práctica oncológica. La prioridad ya no se limita a tratar el cáncer de piel, sino a identificarlo en fases más tempranas, optimizar la toma de decisiones clínicas y sostener un sistema sanitario cada vez más tensionado.
El gradusol es un compuesto que segregan los peces y otros organismos marinos para protegerse de los rayos ultraviolenta. Su extracción suponía costes medioambientales y resultaba ineficiente, pero un nuevo estudio ha diseñado una estrategia más sostenible para incrementar su producción.
La apariencia física y la ‘comodidad’ desempeñan un papel decisivo en los comportamientos de los adolescentes para protegerse del sol, según un nuevo análisis. Los autores del trabajo señalan que el cáncer de piel les parece algo “abstracto y lejano” y destacan la importancia de introducir estrategias personalizadas en los programas escolares.
Un compuesto derivado de un helecho de Centroamérica puede proteger contra la radiación solar en pacientes especialmente vulnerables a ellas. Los avances en esta fotoprotección oral se comparten esta semana en el congreso de dermatología en Valencia.
Ni la piel se acostumbra al sol, ni tomar betacarotenos evita usar fotoprotección. Exponerse al sol sin estas cremas envejece la piel, favorece la aparición de manchas y, lo que es peor, daña el ADN, con el riesgo de desarrollar cáncer incluso años después. Ojo, ni siquiera ellas evitan por completo el peligro.
Uno de cada dos melanomas tiene una mutación BRAF, y el 50 % de estos casos recaen en un año. Un nuevo estudio revela un mecanismo que explica cómo el tumor se resiste al tratamiento.
En un estudio de laboratorio en ratones, desarrollado por científicos de Navarrobiomed, el CSIC y el IRB Barcelona, se ha demostrado que el fármaco ranozalina podría ofrecer una alternativa terapéutica para tratar el tipo de cáncer de piel más letal. El trabajo se publica en la revista Nature Metabolism.
Los bajos niveles de una proteína en las células de carcinoma escamoso indican que el tumor se va a propagar por otras zonas del cuerpo. El hallazgo abre nuevas vías de estudio para bloquear este proceso.
El bloqueo de GCDH conduce a la eliminación selectiva de las células de este cáncer de piel y detiene el crecimiento del tumor. Tras este hallazgo, sus autores quieren desarrollar uno o varios fármacos basados en moléculas pequeñas capaces de desactivar dicha enzima.
Comer más pescado parece estar conectado con un mayor riesgo de melanoma maligno. Este tipo de cáncer de piel representa alrededor del 1 % de todos los diagnósticos, pero produce la mayoría de las muertes. El nuevo estudio es observacional, por lo que no puede establecerse ninguna relación causa-efecto.