Investigadores del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana han llevado a cabo un estudio sobre la eficacia de la recolección de bellotas por las poblaciones humanas del Pleistoceno en la Sierra de Atapuerca (Burgos). La investigación demuestra que el consumo ciertos vegetales resultaba más eficiente desde el punto de vista energético que el aprovechamiento de recursos animales.
Una investigación, llevada a acabo por varias instituciones andaluzas, ha revelado la presencia de mijo en la dieta de poblaciones europeas. El hallazgo se ha producido tras el estudio del colágeno en los huesos de una comunidad celta del norte de Italia de hace 2.100 años.
Un grupo de investigadores españoles ha descubierto biomarcadores tempranos en sangre para identificar los riesgos de salud asociados al fenotipo conocido como obesidad normopeso. Este síndrome va asociado a la ingesta de dietas desequilibradas, ricas en grasas o con exceso de azúcares sencillos y a un descenso en la actividad física, y constituye un serio problema de salud pública.
Una investigación de la Universitat Rovira i Virgili ha demostrado, por primera vez, que los polifenoles de la uva restablecen el mecanismo de control que el cerebro tiene sobre el apetito y que se encuentra alterado por la obesidad. El estudio concluyó que incluir estos fenoles en la dieta de las personas afectadas puede ser una buena estrategia para reducir el apetito y el exceso de grasa corporal, como complemento de otras terapias.
Tras el proceso de separación del linaje del chimpancé, hace unos seis millones de años, nuestros antepasados más directos se especializaron de forma diferencial para explotar los recursos alimentarios en ambientes muy diversos. Según un estudio liderado por la Universidad de Barcelona, la dieta de nuestros antepasados más remotos, los homininos, fue más rica y variada de lo que se pensaba hasta ahora.
El cambio climático representa una de las mayores amenazas actuales para la biodiversidad y uno de los grupos animales más afectados por el aumento de la temperatura son los anfibios. Un equipo científico con participación española ha estudiado cómo las olas de calor afectan al tipo de dieta de tres especies de anfibios de la península ibérica: la ranita de San Antonio, la ranita meridional y el sapillo pintojo ibérico.
Hace unos días, la Organización Mundial de la Salud instaba a los gobiernos a fijar un impuesto para las bebidas azucaradas, una medida considerada exagerada por algunos sectores. Aunque hay que diferenciar entre consumo esporádico y abuso, lo cierto es que, en las dos últimas décadas, la epidemia mundial de la obesidad ha propiciado el incremento de enfermedades metabólicas y el aumento de factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares. Numerosos estudios han demostrado que si aumenta el precio de las bebidas, disminuye su ingesta.
Al menos una vez cada 2-4 días más del 40% de las personas celíacas incumple su dieta. Así concluye un nuevo estudio, liderado por expertos de Sevilla, que analiza la adherencia a la dieta sin gluten de las personas con esta intolerancia. Además, el 75% de las personas cuyas analíticas de sangre probaban que no habían ingerido gluten, lo habían comido, finalmente, sin saberlo.
En determinados sectores, comer alimentos sin gluten está de moda porque se considera una opción más saludable. Sin embargo, nuevos datos confirman lo que el grueso del colectivo médico ya denuncia: la dieta libre de gluten tiene cada vez más seguidores si bien la proporción de individuos con enfermedad celíaca permanece estable desde hace años.
Las personas que fuman, son sedentarias o beben demasiado alcohol tienen mayor probabilidad de morir debido al consumo de proteínas de origen animal, mientras que la sustitución de las carnes rojas por proteínas vegetales disminuye notablemente su riesgo, según un nuevo estudio. Lo curioso es que en individuos con un estilo de vida saludable estas relaciones no se observaron.