Universidad Libre de Ámsterdam/NASA/ESA
Entre las muchas teorías que tratan de explicar la naturaleza de la energía oscura se encuentran la quintaesencia y los campos fantasmas, dos hipótesis formuladas a partir de los datos de satélites como Planck y WMAP. Ahora investigadores de Barcelona y Atenas plantean que ambas posibilidades son solo un espejismo en las observaciones y es el vacío cuántico el que podría estar detrás de esa energía que mueve nuestro universo.
Las observaciones de Planck y otros satélites ayudan resolver la ecuación de estado de la energía oscura. / ESA
El periodista Juan Scaliter cuestiona en su último libro, Exploradores del futuro, “cómo la ciencia del mañana traspasará las barreras de lo que imaginamos hoy”. Dice sentirse raro al otro lado, el del entrevistado, y de hecho es él quien plantea muchas preguntas aún sin respuesta.
Nueve propuestas para desviar o destruir un asteroide peligroso (pulsar flecha para ver detalles). / VV.AA.
Investigadores de la Universidad de Valladolid han identificado etil mercaptano e isocianuro de hidromagnesio en el medio interestelar. Sus datos sirven para predecir el espectro de estas moléculas en otras frecuencias, como son las que detecta el interferómetro ALMA desde Chile.
Un grupo de científicos liderados desde el Centro de Astrobiología (CSIC-INTA) y el Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid (CSIC) ha descubierto un nuevo mecanismo para aclarar la presencia de hidrocarburos policíclicos aromáticos, conocidos como PAH, en el medio estelar. Para realizar la investigación se han combinando observaciones astronómicas y técnicas avanzadas de nanotecnología.
El grupo internacional del Espectroscopio Detector de Oscilación de Bariones (BOSS) ha medido la distancia que existe hasta galaxias situadas a más de 6.000 millones de años luz con una precisión sin precedentes del 1%. El trabajo, en el que participan científicos de la Universidad de Barcelona, también establece límites para la misteriosa materia oscura.
Un astronauta de la ISS ha tomado esta imagen de Valencia. / ESA/NASA
Un equipo internacional, con participación del Centro de Astrobiología (CSIC- INTA), ha encontrado la primera evidencia en el espacio de una molécula basada en el gas noble argón. En concreto, hidrilo de argón (ArH+), según las observaciones efectuadas en la Nebulosa del Cangrejo con el observatorio espacial Herschel.