Un nuevo espécimen de ave fósil hallado en condiciones excepcionales de preservación ha permitido a un equipo internacional, en el que participa la Universidad Autónoma de Madrid, explicar de qué manera probablemente volaron las primeras aves.
Ilustración de ‘Hylaeochelys kappa’, una tortuga con costumbres nadadoras / Carlos de Miguel Chaves.
Una simulación digital del Argentinosaurus huinculensis, que medía 40 metros de largo y pesaba 80 toneladas, imita sus movimientos basándose en la imagen virtual del esqueleto del gigante a tamaño real. La estructura ósea está expuesta en el Museo Municipal Carmen Funes de Argentina.
El esqueleto fósil de Joe constituye los restos más jóvenes y completos encontrados hasta la fecha de los dinosaurios Parasaurolophus./ Raymond M. Alf Museum of Paleontology
Para su análisis, los fósiles tuvieron que ser cuidadosamente extraidos de la roca que los incluía./ Raymond M. Alf Museum of Paleontology
Kevin Terris descubrió los fósiles en el Monumento Nacional de Grand Staircase-Escalante (EE UU)./ Raymond M. Alf Museum of Paleontology
El cráneo de Joe, la cría de dinosaurio, muesta una protuberancia que dará lugar a una cresta en su madurez./ Raymond M. Alf Museum of Paleontology
El análisis microscópico de los huesos reveló que estos dinosaurios pasaban de ser tan pequeños como un niño a medir dos metros en menos de un año./ Raymond M. Alf Museum of Paleontology
Joe, que medía unos dos metros cuando murió, era capaz de caminar durante muchas horas./ Raymond M. Alf Museum of Paleontology