A pesar de estar de moda como bien de consumo, sobre todo en otoño, algunas especies de hongos son vulnerables y están amenazados. Siguiendo las líneas europeas, un grupo de investigadores españoles presentó en 2007, de forma voluntaria, una Lista Roja preliminar Hispano-Lusa de hongos. Desde entonces la lista ha quedado en el olvido junto a los hongos, que siguen sin protección oficial para su conservación.
El catedrático de Microbiología de la Universidad Pública de Navarra, Gerardo Pisabarro De Lucas, coordinará uno de los proyectos del Joint Genome Institute, de la Oficina de Ciencia del Departamento de Energía de EE UU, relacionados con la producción de biocombustible. El Grupo de genética y Microbiología dirigido por la catedrática Lucía Ramírez comparará la expresión de los genomas de 12 hongos para conocer qué estrategias utilizan estos organismos a la hora de degradar la lignina, un componente de los árboles y otras plantas cuya degradación es necesaria para que la celulosa se transforme en biocombustible.
Investigadores de la Sección Departamental de Ciencias de la Alimentación de la Universidad Autónoma de Madrid están trabajando en el estudio y la extracción de los compuestos beneficiosos que contienen las setas comestibles, para añadirlos a productos cárnicos y crear así productos cárnicos funcionales. A su vez están estudiando la biodisponibilidad de dichos compuestos beneficiosos.
Rana Litoria caerulea afectada por quitridiomicosis.
La contaminación química y biológica y la disminución de alimento por la sobrepesca favorecen la dispersión de agentes infecciosos en el medio marino y aumentan su patogenicidad en algunas especies marinas, según alerta un estudio mundial realizado por científicos de once países. El estudio, publicado el mes de octubre en la revista Diseases of Aquatic Organisms, describe cómo este factor ha tenido un efecto significativo sobre varias especiales animales y, de un modo particular, sobre las poblaciones de cetáceos y otros mamíferos marinos.
Ejemplares de Mycena silvaelucens, recogidos en un centro de rehabilitación de orangutanes en Borneo, Malasia.
Ejemplares de Mycena luxarboricola, descubiertos en Paraná, Brasil.
Científicos españoles han analizado una serie de hongos asociados a una enfermedad que afecta a las hojas de los eucaliptos del norte de España. El estudio, pionero en España, ha identificado once especies de hongos del género Mycosphaerella, de las cuales siete eran inéditas en España.
Un grupo de investigadores del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas -centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universidad Politécnica de Valencia- ha descifrado parte de las estrategias empleadas por las plantas para activar la respuesta adecuada ante situaciones de sequía y el ataque de hongos patógenos. A través de los avances obtenidos se pueden desarrollar nuevos cultivos mejor adaptados a estas situaciones.
El mismo equipo IDIBAPS descubrió las propiedades de otra molécula, CD6, para tratar el choque séptico de origen bacteriano. Junto con CD5, que se aplicaría en infecciones sistémicas fúngicas, estas dos moléculas podrían dar lugar a una nueva terapia biológica combinada para combatir el choque séptico. La posible aplicación de estas moléculas, todavía en fase experimental, ha sido patentada a través de la Fundació Clínic y el AVCRI.