La amígdala y otras estructuras cerebrales que influyen en la toma de decisiones también determinan la expresión inconsciente del prejuicio racial y su control social. Investigadores de la Universidad de Nueva York (EE UU) han revisado 18 trabajos basados en técnicas de neuroimagen.
En Neurociencia y Psicología se ha constatado desde hace varias décadas que, bajo ciertas condiciones, se puede ser "asombrosamente incapaz" de detectar grandes cambios en nuestro entorno. Recientemente, investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad de Santiago de Compostela, demostraron que esta “ceguera al cambio” tiene lugar en nuestra actividad cerebral incluso antes de que se produzca el propio cambio.
Con solo el pensamiento, dos tetrapléjicos han sido capaces de controlar un brazo robótico para alcanzar y agarrar objetos. Un equipo internacional de investigadores ha conseguido una interfaz de sistemas neuronales que traduce la actividad del cerebro en señales de control para los dispositivos.
Una nueva red de colaboración para entrenar investigadores jóvenes en las áreas más punteras de la neurociencia.
El proyecto reúne 8 centros académicos y 3 socios industriales para promover la investigación en neurociencia, con el apoyo económico de la Comisión Europea.
Un estudio, liderado por científicos del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, demuestra cómo ciertas mutaciones en la proteína Tau aceleran la degeneración de una zona concreta del hipocampo y conlleva un aumento en la conducta depresiva de ratones. La especial sensibilidad a la expresión de esta proteína de algunas regiones del cerebro debe ser tenido en cuenta para la prevención y tratamiento de las enfermedades neurodegenerativas.
Erwin Neher, premio Nobel de Fisiología o Medicina de 1991, considera que en la próxima década se pueden producir avances en la lucha contra las enfermedades neurodegenerativas, como el alzhéimer o el párkinson, que permitan desarrollar tratamientos para curar o al menos detener el avance de estas patologías. Así lo ha expresado hoy en Salamanca durante su visita al visita al Instituto de Neurociencias de Castilla y León (Incyl).
Los científicos ya saben cómo mejorar la memoria con fármacos inteligentes, cambiar de estado de ánimo aplicando una corriente sobre el cráneo y encender y apagar circuitos neuronales con rayos de luz. Hay quienes incluso están a favor de implantar electrodos y sensores directamente encima de la corteza cerebral para tratar dolencias. La ‘neurología cosmética’ no solo pretende curar cerebros enfermos, sino mejorar los sanos ‘a la carta’.
Especialistas del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (UAM-CSIC) y el CIBER de Enfermedades Raras han demostrado que la ausencia de dos proteínas específicas altera el desarrollo del ojo, dando lugar a malformaciones oculares. Además, ambas proteínas parecen estar también relacionadas con la generación de depósitos de amiloide, característicos de la enfermedad de Alzheimer.
Es un sistema completo: procesa información, tiene una gran capacidad de almacenaje, requiere de un bajo consumo energético y es fácilmente movible, aunque su funcionamiento puede alterarse con ciertos 'virus'. No se trata de una nueva herramienta informática, sino del motor del cuerpo humano, el cerebro, un órgano cuya complejidad resulta uno de los grandes retos científicos a desvelar.