Determinadas variaciones en los genes asociados al pelo rojo aumentan la probabilidad de sufrir melanoma, el cáncer de piel responsable del 80% de las muertes. Así lo indica un estudio, publicado en Nature Communications, que revela cómo la carga de mutaciones puede ser comparable a dos décadas de exposición al sol.
Científicos de la firma estadounidense Olivo Labs y del MIT han desarrollado un nuevo material hecho de polímero adhesivo capaz de restaurar las propiedades estéticas y funcionales de la piel saludable. En pruebas con humanos se ha visto que reduce las bolsas de los ojos y mejora la hidratación cutánea.
Una serpiente de color verde con manchas negras y marrones y más pálida en su parte inferior se deslizaba por los suelos de Teruel hace unos diez millones de años. Un grupo internacional de paleontólogos ha logrado por primera vez reconstruir su aspecto gracias al análisis de las células cromáticas mineralizadas que se conservaban en un fósil hallado en el yacimiento de Libros a principios del siglo XX.
Los pulpos poseen una piel elástica que cambia de color en cuestión de segundos y les permite mimetizarse con el espacio y comunicarse entre ellos. Un equipo internacional de investigadores ha creado una epidermis artificial que se asemeja a la de estos cefalópodos, con el objetivo de que los robots del futuro tengan mecanismos para interactuar con el entorno.
Todos los seres humanos, sin excepción, tienen ácaros. La comunidad científica desconoce como se adhieren, se transmiten y qué papel desempeñan, pero tienen la certeza de que están relacionados con ciertas enfermedades cutáneas.
Penetrando a través de los vasos sanguíneos de las células tumorales, unas nuevas nanopartículas son capaces de acabar con los tumores, al liberar el contenido tóxico cuando se estimulan con luz ultravioleta. Investigadores de la Universidad Complutense de Madrid han participado en el diseño de este dispositivo ‘inteligente’, que se ha probado in vitro y que podría resultar útil para tratar tumores de esófago, estómago y piel.
Investigadores estadounidenses han desarrollado una pantalla tan fina y flexible como la piel que, al igual que ciertos animales, puede cambiar de color de forma autónoma. Este monitor podría servir para crear nuevos artilugios como una camiseta a la que se le pudiera cambiar el estampado en cualquier momento.