Un informe de la Organización Mundial de la Salud y UNICEF refleja que el número de niños ‘dosis cero’ se redujo en casi 750 000 en 2025. Aun así, 13,5 millones de bebés no recibieron ninguna dosis ese año, lo que aumenta el riesgo de brotes de enfermedades. Las organizaciones temen que los recortes de la financiación internacional destinada a salud afecten los avances.
Esta semana, la OMS notificó que se ha restablecido la transmisión endémica del sarampión en España. Sin embargo, es una decisión técnica que no debe generar alarma. Las tasas de vacunación en nuestro país se mantienen elevadas.
Nuestro país registró 227 casos de sarampión en 2024 y 397 en 2025, con una proporción relevante vinculada a personas no vacunadas y a contagios importados. Este escenario lleva al Ministerio de Sanidad a actualizar su estrategia para reforzar la vigilancia y recuperar el estatus de eliminación del virus.
Enfermedades actualmente erradicadas como el sarampión o la rubeola podrían reaparecer en el país norteamericano. Esto se debe a que en los últimos años la tasa de vacunación infantil ha descendido y, con ella, los niveles de inmunidad colectiva.
La caída en las tasas de vacunación, el aumento de la desinformación y las interrupciones en los programas de inmunización han dejado a millones de niños desprotegidos. Expertos advierten que, si no se actúa con urgencia, podrían volver brotes de una enfermedad que se creía controlada.
Los últimos datos publicados por la OMS y UNICEF muestran que, en 2020, 23 millones de niños y niñas no recibieron las vacunas infantiles básicas administradas a través de los servicios de salud habituales, la cifra más elevada desde 2009.
El virus del sarampión empezó a infectar a los humanos unos 1.400 años antes de lo que se pensaba. Así concluye un nuevo estudio cuyos resultados pueden ayudar en la lucha contra otros patógenos humanos.
Los datos de las muertes por sarampión son preocupantes: en 2018 hubo casi 10 millones de casos y más de 140.000 muertes relacionadas en todo el mundo. Bebés y niños son los que corren mayor riesgo de sufrir complicaciones fatales, advierte la OMS.
Las personas que contraen sarampión sufren más infecciones hasta cinco años después del contagio. Ahora, dos nuevas investigaciones explican el porqué y confirman cómo esta enfermedad es capaz de paralizar las defensas contra virus y bacterias a largo plazo, creando una ‘amnesia inmunológica’ que deja a los individuos desprotegidos frente a otros patógenos.
La vacunación ha ayudado a reducir en un 80 % los casos de sarampión entre 2000 y 2017. / Pixabay