Meteorito con incrustaciones cristalinas en el metal, que se ha utilizado para investigar el magnetismo de cuerpos del sistema solar de hace 4,6 miles de millones de años. / The Trustees of the Natural History Museum (London)
Un estudio internacional, con la participación de una investigadora española, ha registrado por primera vez la información magnética que guardan desde hace miles de millones de años las nanopartículas cristalinas que aparecen en meteoritos procedentes de asteroides. Los resultados pueden ayudar a explicar la evolución de los campos magnéticos en cuerpos rocosos del sistema solar, como la Tierra y la Luna.
Entre los candidatos que podrían formar la misteriosa materia oscura, esa cuarta parte del universo todavía desconocida, figuran los 'fotones oscuros'. Para tratar de descubrirlos científicos europeos construyen en Alemania el primer experimento específicamente diseñado para su detección. Su herramienta es parte de un gran espejo esférico que sirvió de prototipo en un observatorio argentino de rayos cósmicos.
Los pequeños puntos blancos son la sonda Beagle2 perdida en Marte en 2003. / NASA/JPL-Caltech
Telescopios del NGTS durante las pruebas. / ESO/G. Lambert
Titán sigue siendo la superficie espacial más remota visitada por una sonda. / Wearbeard
Esta semana y la siguiente son las óptimas para observar el paso del cometa Lovejoy C/2014 Q2 por nuestros cielos gracias a que la Luna brilla menos. El espectáculo astronómico se puede disfrutar a simple vista, aunque con prismáticos y telescopios se podrá ver mejor la larga cola del cometa.
Cometa Lovejoy observado cerca del Observatorio del Teide la noche del 10 de enero de 2015. / Daniel López / IAC
Más allá de Plutón podrían existir al menos dos planetas desconocidos en nuestro sistema solar. / NASA/JPL-Caltech
Más allá de Plutón podrían esconderse al menos dos planetas desconocidos, cuya influencia gravitacional determina las órbitas y la extraña distribución de objetos que se observan detrás de Neptuno. Así lo revelan los cálculos astronómicos efectuados por investigadores de la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de Cambridge. La confirmación de esta hipótesis supondría toda una revolución en los modelos sobre el sistema solar.