Esta semana se ha inaugurado en China una estación astronómica robótica de la red BOOTES, un proyecto liderado desde el Instituto de Astrofísica de Andalucía (CSIC). La estación se suma a otras tres localizadas en España y Nueva Zelanda. Las observaciones aportarán nueva información sobre los estallidos de rayos gamma y ayudarán a seguir fuentes de alta energía de forma simultánea con satélites espaciales.
Luis Sarro, en su despacho de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática de la UNED.
Solo faltan unos meses para que la Agencia Espacial Europea ponga en órbita el GPS más preciso de nuestra galaxia: la misión Gaia. La nave censará millones de estrellas, localizará asteroides, quásares y objetos celestes desconocidos hasta el momento. Luis Manuel Sarro (Madrid, 1970), físico solar e investigador del Departamento de Inteligencia Artificial de la UNED, participa en la misión.
Estrella de neutrones. Imagen: NASA
Un grupo internacional de científicos, en el que participan astrónomos de la Universidad Autónoma de Madrid, ha presentado observaciones a distintas longitudes de onda de estrellas que contienen sistemas planetarios en formación, revelando así similitudes y diferencias con nuestro sistema solar que pueden ayudar a entender en qué casos una joven estrella acaba rodeada de un sistema planetario.
Los fenómenos explosivos que tienen lugar en el Sol producen la emisión intensa de partículas de alta energía y radiación electromagnética que afectan a la Tierra y a su campo magnético, la magnetosfera y nuestro escudo protector contra estas partículas. El proyecto europeo Spacecast, que el pasado 1 de marzo entró en fase operativa, proporcionará datos regulares y fiables, a través de la web, de las previsiones del tiempo espacial, y trabajará en el desarrollo de modelos solares y heliosféricos más precisos para predecirlo.
Una investigación liderada por el español Manu Linares, del MIT, ha descubierto la primera estrella de neutrones que explosiona conforme al modelo teórico previsto en la década de los 70. El hallazgo revela detalles inéditos sobre la importancia de la rotación en las explosiones estelares.