El mono, denominado Colobus congoensis y conocido localmente como Likweli, es principalmente negro con llamativas manchas naranjas en la cara. Oculta en una remota región de la cuenca del Congo, la especie permaneció sin documentar a pesar de décadas de exploración científica en África Central.
Un equipo internacional de científicos ha descubierto una nueva especie de mono colobo en los bosques de la República Democrática del Congo (RDC). La especie fue hallada en la remota zona interfluvial entre los ríos Lomami y Congo (Lualaba), en el centro-este del país, una de las regiones biológicamente más importantes de África Central.
Cubierto de un pelaje negro brillante con hombros que parecen una capa, una cola larga y ondulada y una llamativa mancha naranja crema alrededor de la boca y la nariz, el denominado Colobus congoensis tiene una apariencia llamativa, similar a una máscara, que lo distingue de cualquier otro mono colobo conocido.
Más pequeño que los monos colobos emparentados (alrededor de 7 kg), se distingue por su pelaje liso que refleja la luz y sus rasgos faciales dramáticos, creados por largos pelos negros en la cara y grandes orejas plegadas. Las marcas blancas en la zona perianal también distinguen a esta especie.
El descubrimiento, realizado por un equipo internacional de científicos de la Universidad Atlántica de Florida y la Fundación de Investigación de Vida Silvestre Lukuru, entre otras entidades, ha sido publicado en la revista PLOS One.
El misterio de esta nueva especie comenzó con un avistamiento inesperado en 2008, cuando los investigadores capturaron una fotografía parcialmente borrosa del mono. Una década después, volvieron a encontrar al animal y obtuvieron una imagen mucho más nítida. Este descubrimiento impulsó nuevas investigaciones sobre este esquivo primate.
Ahora, nuevos análisis genéticos, anatómicos y acústicos han confirmado que el mono representa un linaje evolutivo distinto que divergió de su pariente conocido más cercano hace entre 4 y 5 millones de años. Los hallazgos también sugieren que la especie podría estar ya en peligro debido a su distribución limitada, la pérdida de hábitat y la presión de la caza.

Este descubrimiento pone de relieve la extraordinaria biodiversidad de mi tierra natal y la gran cantidad de especies que aún permanecen sin documentar

“Este descubrimiento es emocionante y profundamente personal, ya que pone de relieve la extraordinaria biodiversidad de mi tierra natal y la gran cantidad de especies que aún permanecen sin documentar”, declara Junior Amboko, coautor principal, estudiante de doctorado en el Departamento de Ciencias Biológicas de la Facultad de Ciencias Charles E. Schmidt de la FAU y explorador de National Geographic.
“Fue un honor para mí nombrar a la especie Colobus congoensis, reconociendo así el extraordinario patrimonio natural de la cuenca del Congo y, creemos, marcando el primer primate nombrado en honor a la República Democrática del Congo, lo que subraya tanto su importancia global como el orgullo local”, añade.
El 'Colobus congensis', conocido localmente como 'likweli', tiene una llamativa cara negra con labios de color rosa anaranjado. / Junior Amboko, Universidad Atlántica de Florida
El descubrimiento de C. congoensis también subraya la importancia científica del Parque Nacional de Lomami y su zona de amortiguamiento en la República Democrática del Congo, que ya en 2012 fue escenario de otro importante descubrimiento de primates por parte de varios miembros de este equipo de investigación: el lesula (Cercopithecus lomamiensis).
“Se nos recuerda constantemente que la cuenca del Congo sigue siendo una de las últimas grandes fronteras del mundo para el descubrimiento de mamíferos”, afirma John A. Hart, primer autor y científico conservacionista de la Fundación Lukuru para la Investigación de la Vida Silvestre.
“Incluso en regiones que ya han sido exploradas científicamente, siguen apareciendo especies completamente nuevas. Este descubrimiento refuerza la magnitud de la biodiversidad que aún permanece sin documentar en la cuenca central del Congo y cómo esta región continúa transformando nuestra comprensión de la evolución y la conservación de los primates”, añade.
Los análisis genéticos confirmaron que C. congoensis pertenece al género Colobus, pero también revelaron una conexión evolutiva inesperada. “El descubrimiento de Colobus congoensis está transformando nuestra comprensión de la evolución de los monos africanos”, explica Kate Detwiler, doctora, autora principal y profesora asociada de ciencias biológicas en la Facultad de Ciencias Charles E. Schmidt de la FAU.
“Su pariente más cercano conocido es Colobus satanas, hallado a más de 1 200 kilómetros de distancia, en África centro-occidental. Sin embargo, nuestra evidencia genética muestra que ambas especies divergieron hace aproximadamente entre 4 y 5 millones de años, lo que marca una de las divisiones evolutivas más antiguas conocidas dentro del linaje Colobus”, destaca la experta.

Ambas especies divergieron hace aproximadamente entre 4 y 5 millones de años, lo que marca una de las divisiones evolutivas más antiguas conocidas dentro del linaje Colobus

Los análisis anatómicos desempeñaron un papel fundamental para confirmar que C. congoensis es una especie distinta y para establecer las características físicas que la diferencian de otros monos colobos africanos.
“Comparamos los cráneos y las pieles de C. congoensis con otras especies de colobinos africanos, lo que puso de manifiesto la singularidad de esta nueva especie”, cuenta Julia L. Arenson, doctora, coautora y asociada postdoctoral del Instituto Yale de Estudios de la Biosfera, quien contaba con una extensa colección de datos esqueléticos relacionados con su tesis doctoral sobre monos colobos. “Al mismo tiempo, a pesar de su menor tamaño corporal, también demostramos que comparte características de los dientes, el cráneo y la cara con Colobus, a diferencia de otros colobinos africanos”.
Los hallazgos craneales y dentales corroboraron la evidencia genética y ayudaron a los investigadores a establecer el diagnóstico anatómico formal necesario para validar la especie.
“Para nombrar una nueva especie, hay que poder demostrarlo”, explica Christopher Gilbert, doctor en antropología, coautor del estudio y profesor del Centro de Posgrado de la Universidad de la Ciudad de Nueva York y del Hunter College.
“Utilizamos extensas colecciones de museos, incluyendo especímenes del Museo Peabody de Yale y del Museo Americano de Historia Natural, así como conjuntos de datos comparativos para cotejar los cráneos y las pieles con los de monos colobos africanos conocidos. Esta sólida base de información nos permitió confirmar de forma rápida y concluyente que C. congoensis es una nueva especie”, explica el experto.
El primate recientemente identificado no solo se distingue genética y anatómicamente de otros monos colobos africanos, sino que además se diferencia por sus vocalizaciones. Sus rugidos profundos y resonantes se asemejan a los de especies de colobos emparentadas, pero poseen una estructura acústica propia.
Los investigadores también incorporaron el conocimiento ecológico local para comprender mejor la distribución y el comportamiento de la especie, hablando con residentes y cazadores de diversas aldeas en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional de Lomami. Solo ocho aldeas reconocieron la especie o pudieron describirla con precisión. Las comunidades locales se referían al mono como ‘Likweli’ y ‘kasaba nkoni’, este último con el significado de ‘el que sacude las ramas’, y lo describieron como esquivo y difícil de ver.
Entre 2018 y 2022, los investigadores registraron 114 avistamientos en un área estimada de tan solo 1700 kilómetros cuadrados, un área inusualmente pequeña para los monos colobos. C. congoensis parece estar aislado de forma natural por ríos y barreras forestales, y depende de parches dispersos de bosque en las tierras altas de la cuenca del Congo.
Pero incluso cuando la especie ya forma parte del registro científico, los investigadores advierten que podría estar en peligro. Debido a su distribución extremadamente limitada, su pequeña población, la creciente presión de la caza y la continua pérdida de hábitat, los científicos proponen que C. congoensis sea clasificada como ‘En Peligro’ en la Lista Roja de la UICN.
La mayor parte de su hábitat conocido se encuentra dentro del Parque Nacional Lomami, por lo que la protección de la región es fundamental para la supervivencia de la especie. “El descubrimiento de Colobus congoensis es a la vez un triunfo científico y un recordatorio aleccionador de que algunas de las criaturas más raras de la Tierra pueden desaparecer antes de que el mundo siquiera sepa que existen”, concluye Detwiler.
En la investigación también han participado la Universidad de Yale, la Universidad de la Ciudad de Nueva York, así como el Parque Nacional Lomami y la Sociedad Zoológica de Frankfurt.
Referencia:
Hart A. et al. Likweli: A remarkable new species of Colobus monkey from the Lomami National Park, Democratic Republic of Congo. PLOS One 2026.