Un estudio dirigido desde el Real Jardín Botánico-CSIC sobre un grupo de amebas con caparazón llamadas Arcellinida refuta la clásica suposición de que los microbios están en todas partes y abre una nueva ventana a cómo el árbol de la vida está moldeado por el clima de la Tierra.
Un estudio del Centro de Regulación Genómica cartografía por primera vez la cromatina de doce linajes de eucariotas apenas explorados hasta ahora, como los discobanos, los rizarios o los ictiospóreos. Los resultados ayudan a reconstruir cómo evolucionó la regulación del ADN desde el origen de la vida compleja.
El trabajo, liderado por el CSIC, ofrece un modelo alternativo a las hipótesis biogeográficas clásicas y sugiere que dispersión a larga distancia y la plasticidad ecológica actuaron como motores de biodiversidad.
En Ruidera, Ciudad Real, se ha descubierto un fragmento de hueso parietal humano con características arcaicas diferentes de los restos datados en el mismo periodo, el Pleistoceno Medio. Según los autores, el hallazgo sugiere que la evolución humana en Europa fue un escenario en el que coexistieron distintas poblaciones con historias evolutivas diferentes.
Los cadáveres de los animales aportan información que va desde el comportamiento individual de las especies hasta la propagación de enfermedades y la contaminación ambiental. Investigadores españoles señalan que este alimento, visto como secundario, cumple una función más amplia y profunda.
Un equipo de investigación internacional, que incluye a científicos de la Estación Biológica de Doñana, investigará cómo responden los insectos a la oscuridad repentina causada por el eclipse solar total que cruzará España el 12 de agosto.
Las observaciones muestran que los elefantes ‘reintroducidos en la naturaleza’ pueden adaptarse bien a los sistemas salvajes y readaptarse incluso después de un largo período de cautiverio.
Las formas deformadas de las cabezas en los fósiles humanos de hace entre más de un millón y 110 000 años muestran que los bebés probablemente eran tan indefensos como los humanos modernos, y que requerían cuidados parentales constantes.
La cooperación es uno de los grandes conflictos de la biología, ya que todavía no se sabe por qué determinados animales se ayudan. Un ejemplo de especie cooperadora son estos insectos que, unidos, constituyen un superorganismo capaz de trabajar por la colectividad.
En el reino animal la mentira es poco frecuente, algo que si no fuera así podría desequilibrar todo el sistema. Entre las especies que pueden falsear sus propias señales comunicativas se encuentran los osos pardos, capaces de arañar los árboles más arriba de lo normal y parecer más grandes que sus rivales.