La identificación de nuevas especies sigue revelando ramas desconocidas en nuestro planeta. Los grupos taxonómicos incorporados amplían más de lo previsto el mapa evolutivo conocido. Esto no implica que la biodiversidad global deje de estar amenazada por el impacto humano, sino que el conocimiento científico continúa avanzando.
Las especies de zonas secas serían más vulnerables a las sequías extremas porque los conductos por los que transportan agua, aunque son más resistentes, son más lentos y costosos de reemplazar cuando sufren "embolias" por falta de agua. La edad también aumenta el riesgo de mortalidad, porque los árboles viejos acumulan daños en su sistema de circulación y renuevan su madera más lentamente, según este estudio liderado por el CREAF y la Universidad de Edimburgo.
Aunque los oyentes no logran distinguir conscientemente el habla sintética de la humana, su actividad cerebral se adapta rápidamente para diferenciar ambos sonidos tras un breve entrenamiento, de apenas 12 minutos.
El Mediterráneo es una de las regiones más vulnerables y casi el 90 % de su superficie forestal podría sufrir un aumento de estas perturbaciones. Entre las consecuencias, los bosques serán cada vez más jóvenes y con menor capacidad de actuar como sumideros de carbono. Sin embargo, el equipo transmite un mensaje de esperanza, ya que si se reducen de forma significativa las emisiones de gases de efecto invernadero, el aumento de perturbaciones forestales podría limitarse a un 20 %.
Un metaanálisis de 385 investigaciones publicado en Nature revela que las proyecciones usadas durante años para evaluar la exposición costera presentan desviaciones importantes. La mayoría de los trabajos analizados se basa en cálculos derivados de datos satelitales que no incorporan condiciones oceánicas locales. Al compararlos con mediciones directas, los autores detectan diferencias significativas. El resultado apunta a una vulnerabilidad mayor para las poblaciones situadas en zonas bajas del litoral.
El modelo Evo 2, publicado esta semana en la revista Nature, es capaz de leer y escribir el código genético de todos los dominios de la vida con una precisión superior al 90 % en la detección de mutaciones patogénicas. Es el último de un grupo de modelos que han hecho avanzar el campo de la genética generativa.
Los predecesores de los seres humanos modernos coleccionaban cristales sin ningún uso aparente. Un estudio con chimpancés mostró que estos animales se sienten atraídos por su transparencia y forma, lo que revela que esta fascinación tiene raíces evolutivas.
Los árboles urbanos funcionan como infraestructuras ecológicas, ya que filtran contaminantes, reducen la temperatura mediante sombra y evapotranspiración, y regulan la escorrentía. De esta forma contribuyen a la salud y el confort de la población. Consciente de su valor, el Real Betis Balompié estrenó una camiseta hecha con pieles de naranja, uniendo fútbol y concienciación sobre el arbolado urbano.
Un hallazgo en Colorado amplía la distribución conocida de este primate arcaico. Los fósiles, incluidos diminutos dientes, muestran que estos mamíferos trepadores se expandieron rápidamente tras la extinción de los dinosaurios, aportando pistas sobre sus hábitos y dispersión temprana.
En paleontología, se utilizan insectos atrapados en ámbar para comprender ecosistemas que desaparecieron hace millones de años. Un nuevo estudio examina seis de estas piezas para saber con qué especies interactuaban las hormigas hace millones de años.