Un estudio británico revela que las aves marinas, como las pardelas pichoneta, sufren desfases entre sus relojes internos y la hora local a la hora de recorrer grandes distancias en un mismo día, lo que les hace desviarse ligeramente en su ruta. Esto sucede porque usan el sol para orientarse, incluso cuando existen otros métodos disponibles.
El aumento de las temperaturas, junto con las alteraciones de la química, la circulación y los ecosistemas marinos, reduce la capacidad del océano para absorber y almacenar carbono. El resultado: una mayor parte del CO₂ permanece en la atmósfera, lo que alimenta aún más el calentamiento global.
Las arañas son animales invertebrados y hasta ahora no se sabía con seguridad cuáles eran sus fases del sueño. Una nueva investigación de la especie Portia fimbriata revela que pasan por dos episodios durante el descanso, una de ellas es muy parecida a la REM.
Los fuegos forestales arrasaron unas 680 000 hectáreas en la Unión Europea hasta septiembre, casi el doble de la media de las últimas dos décadas, en un año marcado por condiciones extremas agravadas por el cambio climático.
Un nuevo estudio analiza por qué los animales con cuatro extremidades poseen un cerebro con conexiones cruzadas, es decir donde un hemisferio controla el lado opuesto del cuerpo. Los autores creen que las vías visuales más antiguas fueron las que impulsaron la organización contralateral del sistema nervioso.
Hoy ningún batracio habita en el mar, pero un estudio en Nature Ecology & Evolution describe un animal que hace 237 millones de años se comportaba como los tiburones alfombra. Gerrothorax maritimus, hallado en China, resistía la sal gracias a sus branquias y a una coraza de hueso.
Un equipo de investigadores ha identificado restos hallados en el norte de China que permiten conocer mejor la apariencia de este enigmático grupo humano, caracterizado por una frente baja e inclinada, un marcado arco superciliar y unas mejillas planas.
El trabajo del Instituto de Biología Molecular de Barcelona permite observar por primera vez el mecanismo que emplea una enzima bacteriana para reconocer los anticuerpos que protegen la mucosa intestinal.
Un estudio del Imperial College y de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres estima que las altas temperaturas estivales causaron 6 824 fallecimientos en el país, de los que el 77 % se atribuye al calentamiento global. Madrid y Barcelona figuran entre las ciudades europeas más afectadas.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza advierte de que el 96 % de estos ecosistemas se encuentra en riesgo crítico de colapso de aquí a 2075, debido principalmente al impacto del cambio climático.