Según un estudio internacional, el planeta se encamina a superar en torno a ese año el límite de 1,5 grados de calentamiento respecto a la era preindustrial, debido al aumento continuado de las emisiones de gases de efecto invernadero. El informe advierte de que el sistema climático se está calentando a un ritmo récord, con impactos ya visibles en océanos y ecosistemas.
Dos estudios internacionales advierten de que el riesgo de inundaciones costeras ha aumentado en las últimas décadas. Uno de estos trabajos estima que el ascenso del nivel del mar explica el 58 % de los episodios extremos en el océano registrados entre 2000 y 2018 y ha casi triplicado el número de días afectados desde la década de 1970.
Los restos hallados en Playa Chica, en Gran Canaria, revelan una intensa actividad de procesado y conservación de alimentos procedentes del mar hace casi mil años. El análisis de escamas, herramientas y restos vegetales apunta a una economía insular en la que la explotación de recursos costeros tuvo un papel clave en la subsistencia y, probablemente, también en el intercambio entre comunidades del archipiélago.
Un análisis de arqueología molecular con el superordenador MareNostrum demuestra que el ancestro de todos los eucariotas acumuló genes de varios grupos bacterianos y virus mucho antes de fusionarse con la mitocondria, lo que transforma el paradigma de la evolución celular.
Nuevas evidencias arqueológicas en la Sala Keimada documentan más de 11 000 años de actividad humana en el interior del gran complejo kárstico burgalés. El registro abarca desde el final del Paleolítico superior hasta épocas posteriores.
Un estudio genómico redefine lo que sabíamos sobre la evolución de estos animales y revela que el emblemático marsupial australiano sufrió una grave pérdida poblacional hace 100 mil años debido a periodos glaciales intensos, antes de que los primeros seres humanos llegaran al país.
Un estudio liderado por un equipo de Antropología Biológica de la Universidad Autónoma de Barcelona ha analizado el genoma de 54 bebés para trazar la historia genética de esta cultura desde sus inicios y a lo largo de la Edad del Hierro hasta la romanización, hace entre 2 700 y 2 100 años.
Una investigación del Instituto de Biología Evolutiva ha analizado restos genéticos de insectos en el sarro dental y revela que la presencia de insectos en la dieta tan solo habría sido habitual en humanos de latitudes tropicales, que preservaron una adaptación genética que facilitaba su digestión.
Más allá de usar los mismos lugares para dormir, estas especies forman nodos ecológicos de comunidades mixtas, una suerte de red social de aves, según un nuevo estudio. Esta convivencia ofrece ventajas clave, como mayor protección frente a depredadores y el intercambio de información sobre recursos alimenticios.
El descubrimiento, realizado en la Galería del Sílex, aporta la primera evidencia directa del tratamiento funerario diferenciado de los niños en la Edad del Cobre. La investigación, liderada por la Cátedra de Otoacústica Evolutiva y Paleoantropología de HM Hospitales y la Universidad de Alcalá, identifica restos de al menos 14 individuos entre 0 y 6 años.