El aumento de los desplazamientos internacionales y la presencia del vector en buena parte del litoral español mantienen bajo vigilancia la posible aparición de infecciones adquiridas dentro del país, especialmente durante los meses de mayor actividad del insecto.
En España país se han detectado este año el triple de casos de chikungunya que el pasado, con un total de 119 frente a los 42 que había a estas alturas en 2025, y aunque todos ellos son importados, el incremento obliga a extremar la vigilancia sobre el mosquito tigre para evitar que el virus se asiente en nuestro país.
Junto al dengue y el zika, el chikungunya es una de las enfermedades que transmiten los mosquitos "Aedes", principalmente el "albopictus", y que en España constituyen un riesgo para la salud pública porque este vector se encuentra presente en nuestro país, especialmente en el área mediterránea, lo cual incrementa la posibilidad de que se generen casos de transmisión autóctona.
Esta posibilidad se acrecienta aún más en verano, en momentos de un gran volumen de llegadas internacionales, justo cuando el mosquito está en el pico de su actividad, que se extiende de abril a noviembre.
Según los datos notificados a la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica, hasta el 16 de agosto se han notificado 119 positivos de chikungunya, 54 importados de Bolivia y otros 20 de Cuba. Cataluña acumula 30 casos, seguida de la Comunidad Valenciana (27) y Madrid (13).
Mientras, de dengue se han comunicado 143 frente a los 195 de 2025, pero esta cifra debe interpretarse "con precaución debido al efecto del retraso en el diagnóstico y notificación", resalta el Centro Nacional de Epidemiología en su último informe.
De los 114 de los que se conoce el origen, casi la mitad de las infecciones se produjeron en Maldivas, donde la mayoría fue por turismo (39). De nuevo, Cataluña (41), Madrid (18) y la Comunidad Valenciana, además de Andalucía (ambas con 17) aglutinan la mayor parte de los casos.
Por su parte, de zika se han diagnosticado 3 casos (2 en la Comunidad Valenciana y 1 en Navarra), cuando hace un año fueron 8.
Como explica a EFE Federico Arribas, del grupo de Formación de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), hay un riesgo potencial de que en algún momento haya transmisión local de chikungunya (como ya ha ocurrido con el dengue), pero tranquiliza: "Cuando aparece un caso de estos se les controla muy bien desde nuestro sistema sanitario".
Paralelamente, se despliegan programas de control de vectores que hacen estrechos seguimientos a las poblaciones de mosquitos que están pegadas a la costa y en los ríos y humedales, donde proliferan.
El calentamiento global y los aumentos de temperatura han sido determinantes en la expansión del mosquito tigre y, con él, de las enfermedades que transmite, antaño típicas de zonas tropicales y subtropicales; el aumento de la movilidad y el comercio han hecho el resto para que estos vectores "vayan conquistando cada vez más territorio" y se hayan asentado en Europa.
De hecho, este año Francia ha notificado al Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) un caso de dengue y 15 de chikungunya autóctonos.
Así, lo único que "nos queda a nosotros es protegernos de las llamadas enfermedades emergentes".
Por ello, como no hay vacuna, es importante que cada uno aplique sencillas medidas para evitar su picadura, sobre todo en las zonas en las que el mosquito se ha hecho endémico, como evitar dejar agua estancada en maceteros para evitar que aniden, echarse repelente, evitar salir al atardecer y al amanecer o usar camisetas y pantalones largos.
Del mismo modo, es esencial que, ante la aparición de síntomas (como fiebre alta, dolores de cabeza o musculares, que comparten este tipo de enfermedades), se acuda al médico para poder ser sometido a vigilancia, sólo así se podrá saber cuál fue y dónde estuvo la fuente de exposición para descartar que se trate de un caso autóctono.
Sin olvidarse de acudir a un Centro de Vacunación Internacional e informarse sobre la situación sanitaria de los países que se visita: "Como ciudadanos, también es nuestra responsabilidad cuidar nuestra salud", zanja el experto.