El suceso de Almería se posiciona como uno de los más graves de la historia española. Hasta ahora, el año más trágico en nuestro país ha sido 1994, cuando murieron 30 personas entre las que se encontraban profesionales que llevaban a cabo las tareas de extinción.
El incendio forestal de Los Gallardos (Almería), con 11 personas fallecidas, según la última información oficial ofrecida por el Gobierno de Andalucía, es uno de los más trágicos ocurrido en España, similar por número de muertos al de Riba de Saelices (Guadalajara) en 2005.
En aquella ocasión, el 17 de julio de 2005, fallecieron once personas —dos agentes medioambientales y nueve miembros de retenes— mientras trabajaban en las tareas de extinción del fuego, declarado el día anterior en el municipio castellano-manchego por una barbacoa mal apagada.
Por años, el más trágico en España fue 1994, cuando el fuego se cobró la vida de 30 personas, 22 de las cuales fallecieron mientras colaboraban en las tareas de extinción y 8 al verse sorprendidas por el fuego.
Veintitrés personas perecieron por el fuego en 2005, otro año dramático, diecisiete de ellas mientras participaban en las tareas de extinción y otras seis, como consecuencia de incendios registrados, la mayoría de ellos cuando quemaban rastrojos.
Por orden cronológico, esta es la relación de incendios forestales ocurridos en España con mayor número de fallecidos:
El 7 de septiembre de 1992.- Un incendio en el Parque Natural de Grazalema (Cádiz) causó la muerte de cinco miembros de un retén del Plan de Emergencias por Incendios Forestales (Infoca)
El 5 de agosto de 1993. Seis muertos en el incendio forestal que afectó a cinco municipios de la provincia de Tarragona y arrasó más de 800 hectáreas.
El 4 de julio de 1994. Seis miembros de una brigada forestal y un voluntario fallecen a causa del incendio declarado en el municipio valenciano de Millares.
El 6 de julio de 1994. Fallecen los cinco ocupantes del avión portugués "Antonov" que colaboraba en las tareas de extinción de un incendio declarado en las proximidades de la Sierra de Mariola (Alicante).
El 14 de septiembre de 1994. Cuatro bomberos muertos al quedar atrapado el vehículo en el que viajaban hacia el incendio forestal declarado entre Nonaspe (Zaragoza) y la Pobla de Massaluca (Tarragona).
El 30 de junio de 1999. Fallecen cuatro miembros de un retén contra incendios de la Junta de Andalucía, Infoca, en un fuego registrado en Alájar de la Sierra (Huelva).
El 11 de agosto de 2003. Cinco personas de la misma familia, una de ellas menor de edad, mueren asfixiadas cuando huían del incendio forestal declarado en el término de Sant Llorenc Savall (Barcelona).
El 17 de julio de 2005. Once personas (dos agentes medioambientales y nueve miembros de retenes) mueren mientras trabajaban en un incendio declarado el día anterior en Riba de Saelices (Guadalajara). El origen fue una barbacoa mal apagada.
El 21 de julio de 2009. Mueren cuatro bomberos y dos resultan heridos graves, al quedar atrapados por un cambio en la dirección del viento durante la extinción del incendio forestal del Parque Natural de Els Ports, cerca de Horta de Sant Joan (Tarragona). El 24 de julio falleció uno de los heridos.
El 19 de febrero de 2011. Seis miembros de una brigada antiincendios del Gobierno de Aragón mueren en Teruel, al estrellarse el helicóptero en el que viajaban para apagar un incendio en la localidad de Villel. Sólo sobrevivió un ocupante del aparato, un bombero forestal, compañero de las víctimas.
El incendio forestal de Los Gallardos (Almería) es uno de los peores ocurrido en España en este siglo, pero lejos de las tragedias desatadas por este tipo de siniestros en Grecia en 2007 y 2018, con cerca de 200 muertos en conjunto, y Portugal en 2017, con 66 fallecidos.
A semejanza de lo ocurrido en Almería, la mayoría de las víctimas de los graves incendios de Grecia y Portugal no murieron combatiendo el fuego, sino atrapadas mientras intentaban huir —en carreteras colapsadas, dentro de sus propios coches— por la velocidad extrema con la que avanzaron las llamas.
Por orden cronológico, esta es la relación de los incendios forestales con mayor número de fallecidos en Europa:
Entre el 23 y el 27 de agosto de 2007, varios incendios simultáneos arrasaron el sur del Peloponeso -especialmente la zona de Zacharo, donde se hallaron más de 30 cuerpos- y la isla de Eubea en Grecia.
Estos fuegos dejaron al menos 67 muertos en esos pocos días de agosto, mientras que el balance de toda la temporada, sumando los incendios de julio, alcanzó las 84 víctimas mortales.
Desde el 17 al 24 de junio de 2017, un conjunto de incendios originados cerca de Pedrógão Grande (centro de Portugal) se convirtió en la mayor tragedia forestal de la historia del país, con 66 muertos (65 civiles y 1 bombero).
La mayoría de las víctimas murieron en la carretera N236, atrapadas en sus coches cuando las llamas la atravesaron.
Del 14 al 17 de octubre, apenas cuatro meses después, una nueva ola de incendios, coincidiendo con el paso del huracán Ophelia, provocó 45 muertos en Portugal y 4 en España (49 en total) en cuestión de un par de días.
Del 23 al 24 de julio de 2018 tuvo lugar el incendio forestal más mortífero del siglo en Europa. En esas 48 horas, el fuego arrasó las localidades costeras de Mati y Kokkino Limanaki, cerca de Atenas (Grecia).
Hubo 104 muertos confirmados, muchos de ellos atrapados en sus casas, coches o ahogados intentando huir por el mar.
Fue el segundo incendio forestal más letal del mundo en el siglo XXI, tras los "Black Saturday" de Australia en 2009, con 173 muertos, y el más mortífero en Europa en más de un siglo.
Un total de 1 796 vecinos de los algo más de 2.000 que fueron desalojados de forma preventiva por el incendio urbano forestal declarado en la tarde de este jueves en Benahavís (Málaga) ya han podido regresar este viernes a sus casas.
Los últimos datos facilitados por el 112, perteneciente a la Agencia de Emergencias de Andalucía, cifran en 1 796 las personas que han vuelto a sus viviendas, de las que 1 013 corresponden a la urbanización Los Flamingos, 96 a los apartamentos Four Seasons, y 687 a la urbanización Parque Botánico.
Así, continúan desalojados un total de 257 vecinos de esta localidad, de los que 132 residen en Marbella Hills y 125 en Caserías del Esperonal.
Además, se mantiene el confinamiento de 370 personas en la urbanización Montemayor, que fue decretado la pasada madrugada.
Estos datos actualizan los proporcionados anteriormente por la delegada del Gobierno andaluz en Málaga, Patricia Navarro, que ha presidido la reunión de coordinación operativa en el Puesto de Mando Avanzado (PMA) desplegado en Benahavís, donde ha cuantificado en algo más de la mitad los vecinos que hasta entonces habían podido regresar a sus viviendas.
Navarro ha señalado que en el polideportivo, que se habilitó para las personas que lo necesitasen, solo quedaban 12 personas alojadas, ya que la mayoría optó por hospedarse en casa de familiares, amigos y en establecimientos hoteleros de la zona.
En este incendio, cuya evolución es favorable, ya no quedan carreteras cortadas al tráfico, después de que se abriera a la circulación la AP-7, donde se suspendió temporalmente el paso entre los kilómetros 1054 y 1070 (sentido Cádiz).
Sobre el terreno trabajan un total de 297 efectivos, de los que 122 son bomberos forestales del Infoca, que ha desplazado 12 autobombas, a las que se ha sumado la labor de un solo medio aéreo -este jueves llegaron a participar hasta 13-, dado que no hay frentes de fuego activos, según Navarro.
Los efectivos están dedicados principalmente a enfriar la zonas humeantes existentes en todo el perímetro, fundamentalmente en la zona norte, en la que se localizan las urbanizaciones de Parque Botánico, Marbella Hill y Caserías de Esperonal.
Estas zonas son ahora “las que más riesgo entrañan” por el cambio del viento, ya que se va a ir retirando el terral y entrando de componente sur, que "empujará" a los puntos que puedan estar todavía "un poco calientes", por lo que podría reactivarlo y darle continuidad hacia el norte, ha apuntado.
Un incendio forestal que se ha declarado en la tarde de este jueves entre Estepona y Benahavís (Málaga) / Juan Carlos Domínguez
Por este motivo los medios humanos se concentran en esa zona para enfriar “de forma mucho más efectiva” el terreno, y persiste el desalojo de algunos vecinos y el confinamiento de la urbanización Montemayor, cuyo único acceso está cortado por la Guardia Civil.
La delegada del Gobierno andaluz en Málaga ha hecho un llamamiento a la prudencia y la “disciplina” de los vecinos, porque "si algo nos está enseñando en este momento el incendio que tenemos en Almería es que hay que hacer caso a las instrucciones y a las indicaciones de las autoridades" y del Infoca, ha subrayado.
El teléfono 112 recibió la primera de cerca de 300 llamadas a causa de este fuego sobre las 16:30 horas del jueves, en la que alertaban de un incendio que había comenzado en la cuneta de la AP-7, a la altura del kilómetro 1068, y se había extendido a una zona de arboleda, por la zona de la Urbanización Montemayor.
El despliegue del operativo de emergencia ha sido “más rápido que en otras ocasiones”, según Navarro, porque este año hay una base del Infoca muy cerca de Benahavís, en la localidad de Istán, que además tiene una zona de repostaje y de recarga de agua del propio pantano, lo que facilita las labores de extinción.