Las acomodaciones ergonómicas en el lugar de trabajo apenas aportan beneficios cuando ya hay dolencias

Una revisión de estudios indica que las intervenciones ergonómicas no muestran un beneficio claro en las molestias ya existentes o las bajas por enfermedad. No obstante, expertos aclaran que el objetivo de estas adaptaciones es evitar que aparezcan.

Las acomodaciones ergonómicas en el lugar de trabajo apenas aportan beneficios cuando ya hay dolencias
Las mejoras ergonómicas apenas ayudan si ya hay dolencias, según la nueva revisión de estudios./ Unsplash

Una revisión de estudios Cochrane ha observado que las intervenciones ergonómicas no muestran beneficios relevantes para el dolor, la capacidad funcional, la recuperación o las bajas por enfermedad en el personal con molestias del brazo, el cuello o el hombro relacionadas con el trabajo, todo en comparación no tener ningún tratamiento.

Estas dolencias abarcan trastornos que aparecen por movimientos repetitivos, malas posturas o factores externos

Algunos lugares de trabajo invierten mucho en intervenciones ergonómicas, mediante cambios del mobiliario de oficina y formación en ergonomía o biomecánica, para ayudar a sus trabajadores de oficina con malestares en el brazo, el cuello o el hombro. 

Estas dolencias abarcan trastornos que aparecen por movimientos repetitivos, malas posturas o factores externos, como el uso de herramientas vibratorias. Según los investigadores, afectan significativamente a las poblaciones trabajadoras de todo el mundo.

Dirigida por investigadores de la University of Technology de Sídney, la revisión analizó 20 ensayos, 16 de los cuales analizaron molestias inespecíficas en el brazo, el cuello y el hombro relacionadas con el trabajo, con un total de 2 478 personas. Entre los participantes había trabajadores que utilizan con frecuencia el ordenador en su trabajo.

La revisión observó que, comparada con ningún tratamiento, la terapia habitual o un placebo, las intervenciones ergonómicas apenas suponen una diferencia en el dolor a corto plazo. Según los resultados, es probable que tengan poco o ningún efecto en el estado funcional, las bajas por enfermedad o la recuperación, aunque no se aportan evidencias de la eficacia en la prevención de la aparición de molestias.

Resultados contradictorios

Algunos de los estudios incluidos en la revisión mostraron que existía cierta evidencia de posibles beneficios de estas intervenciones para la calidad de vida y el uso de asistencia sanitaria. Pero, según los investigadores, los resultados fueron contradictorios en conjunto: mientras un análisis revelaba una reducción en el consumo de atención sanitaria cuando se usaban, otro mostró poca o ninguna diferencia.

Las estrategias de ergonomía parecen menos efectivas que el ejercicio,

En general, dicen los autores de la revisión, las estrategias de ergonomía parecen menos efectivas que el ejercicio, aunque podrían producir pequeños beneficios en subgrupos concretos, como las personas con tendinitis del manguito rotador.

“Cuando se agruparon los mejores ensayos disponibles, las intervenciones ergonómicas lograron poca o ninguna diferencia en el dolor, la capacidad funcional, la recuperación o las bajas por enfermedad en comparación con ningún tratamiento. La certeza de esa evidencia va de baja a moderada, lo que es una señal clara de que la defensa de estas intervenciones es más débil de lo que muchas personas creen”, afirma Poonam Mehta, autora principal de la University of Technology de Sídney. “Necesitaríamos más pruebas para confirmarlo, ya que no hay mucha investigación de alta calidad en esta área”.

Una gran inversión para las empresas

Muchas empresas impulsan las intervenciones ergonómicas e invierten mucho en ellas. Entre otros ejemplos, se incluyen la formación en ergonomía, escritorios que permiten estar sentados o de pie y equipos especializados de ratones y teclados ergonómicos.

Las lesiones por esfuerzo repetitivo pueden provocar ausentismo laboral y mayor rotación de personal

Las lesiones por esfuerzo repetitivo pueden provocar ausentismo laboral, mayor rotación de personal y más reclamaciones de compensación. También puede reducirse la productividad de los trabajadores cuando tienen dolor. 

“Las intervenciones ergonómicas pueden ser una considerable carga financiera para las organizaciones”, continúa Mehta. “Nuestros hallazgos indican que, según la evidencia actual, no debemos esperar que estas medidas por sí solas alivien el dolor o reduzcan las bajas por enfermedad a corto plazo. Es posible que las empresas quieran sopesarlo con respecto al coste”.

Un coautor, Peter Stubbs, también afirmó que “las deficiencias metodológicas y el alto riesgo de sesgo disminuyen la confianza en los resultados”. Por ejemplo, los autores señalan que no hubo datos disponibles sobre la recurrencia de lesiones o molestias, y existen pocos estudios sobre los resultados relacionados con el trabajo más allá de la baja por enfermedad.

Ergonomía como prevención

Así, los autores destacan que las estrategias de ergonomía todavía pueden tener valor en subgrupos específicos, o como parte de un programa más amplio en el lugar de trabajo o de rehabilitación, pero la evidencia para apoyarlas es limitada e incierta.

Por eso, demandan más ensayos de calidad alta y bien diseñados para establecer la función de las estrategias ergonómicas en el tratamiento de las molestias del brazo, el cuello y el hombro.

Por su parte, José Antonio Diego Mas, del Instituto de Investigación en Tecnología Centrada en el Ser Humano (HUMAN-tech) de la Universidad Politécnica de Valencia, que no ha participado en la revisión, señala que es importante interpretar correctamente el alcance de la investigación y sus conclusiones.

El objetivo principal de la ergonomía ocupacional es preventivo, más que terapéutico o reactivo

José Antonio Diego Mas, UPV

“Conviene tener presente que el papel fundamental de la ergonomía ocupacional es intervenir antes de que aparezcan trastornos de salud de origen laboral, identificando, evaluando y reduciendo los factores de riesgo, más que intentar corregir sus consecuencias una vez que se han manifestado. Es decir, el objetivo principal de la ergonomía ocupacional es preventivo, más que terapéutico o reactivo”, dice Mas en declaraciones a SMC España.

Por tanto, según el investigador, este estudio no aporta evidencia que permita cuestionar la función preventiva de la ergonomía ocupacional, sino que pone de manifiesto las limitaciones de la evidencia disponible sobre su utilización como tratamiento. “Sería un error interpretar estos resultados como un argumento para reducir las actuaciones ergonómicas preventivas en los lugares de trabajo”, destaca.

Referencia:

Poonam Mehta et al. Little evidence that common workplace ergonomics help. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2026.

Fuente: Cochrane.
Derechos: Creative Commons.
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