Un estudio internacional liderado por instituciones españolas revela que estos grupos prehistóricos explotaban los recursos costeros de forma planificada y adaptada a los ciclos naturales hace 115 000 años. La investigación, basada en restos hallados en la cueva de los Aviones (Murcia), refuerza la idea de que poseían capacidades cognitivas y organizativas comparables a las de nuestra especie.
Las poblaciones neandertales del sur de Europa recolectaban marisco durante todo el año, con especial preferencia en los meses más fríos, según un nuevo estudio internacional liderado por investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB), del IsoTOPIK Lab de la Universidad de Burgos (UBU) y del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria de la Universidad de Cantabria (UC).
La investigación, publicada recientemente en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), demuestra que, hace 115 000 años, los grupos neandertales de la cueva de los Aviones (Cartagena, Región de Murcia) ya consumían moluscos con un patrón marcadamente estacional, especialmente en los meses fríos del año, de noviembre a abril.
Durante décadas, la capacidad de las poblaciones neandertales para adaptarse al medio costero y explotar sus recursos de manera organizada ha sido objeto de intensos debates en la arqueología y la evolución humana.
Tradicionalmente, se consideraba que el consumo regular de marisco y la planificación estacional eran rasgos exclusivos de nuestra especie (Homo sapiens). Sin embargo, este reciente hallazgo cambia el paradigma.
El estudio ha analizado restos de moluscos marinos (conchas de caracolillos y lapas) recuperados en la cueva de los Aviones con una resolución sin precedentes.
Los resultados muestran que nuestros antepasados no solo recolectaban marisco de forma esporádica, sino también de forma estructurada y estacional, puesto que tenían un conocimiento profundo de los ciclos ecológicos marinos, anticipándose miles de años a comportamientos similares documentados en humanos modernos de la región.
Pero ¿cómo es posible saber en qué estación del año se consumió un molusco hace miles de años? La clave está en la señal isotópica del oxígeno que conforma el carbonato de sus conchas, ya que la incorporación de un isotopo de oxígeno más pesado o ligero depende, fundamentalmente, de la temperatura del mar.
"Si se reconstruye la variación durante el crecimiento de la concha, los valores actúan como un termómetro prehistórico. Esto permite inferir los cambios térmicos y también la época exacta en la que fue recolectado un molusco, lo cual revela nuevos detalles sobre los hábitos de consumo estacional", indica Asier García Escárzaga, investigador principal del estudio.

Si se reconstruye la variación durante el crecimiento de la concha, los valores actúan como un termómetro prehistórico

Los resultados suponen un hito al ser los primeros obtenidos para cronologías tan antiguas de la evolución humana. "Consumían recursos marinos durante todo el año, pero con una preferencia muy clara por los meses de invierno y otoño. Este patrón, muy similar al desarrollado por poblaciones más recientes de humanos modernos en Europa y otras áreas del mundo, no puede ser casual", explica García Escárzaga.
La recolección invernal coincide con los momentos en los que ciertas especies de moluscos tienen un mayor rendimiento cárnico y mejores cualidades sensoriales (sabor y textura) debido a su ciclo reproductivo.
Además, las poblaciones neandertales podrían haber evitado la recolección en verano para minimizar riesgos de salud, como la proliferación de algas tóxicas (mareas rojas) o la rápida descomposición del marisco por el calor, demostrando una gestión consciente y segura de sus recursos.

Lo que vemos en la cueva de los Aviones es una estrategia de subsistencia plenamente moderna

Se desprende, así, que los neandertales y los humanos modernos podrían ser más parecidos de lo que creíamos. La investigación destaca que este comportamiento refleja una dieta diversificada que integra proteínas marinas de alta calidad (ricas en omega-3 y zinc), fundamentales para el desarrollo cerebral y la salud reproductiva.
"Lo que vemos en la cueva de los Aviones es una estrategia de subsistencia plenamente moderna", afirman los autores. Este hallazgo refuerza la idea de que los neandertales poseían unas capacidades cognitivas, sociales y económicas comparables a las nuestras, y consolida la península ibérica como un lugar clave para entender la complejidad de nuestros antepasados más cercanos.
Referencia:
García-Escárzaga et al. (2026) Seasonal shellfish exploitation by Neanderthals 115,000 years ago. PNAS.