El tratamiento experimental, probado en pacientes pediátricos, indica mejoras en el picor, el descanso y la fatiga al modular la respuesta inmunitaria. Además, identifica marcadores en sangre que podrían anticipar qué personas se benefician más de la terapia.
La decisión se tomó tras informes de infecciones confirmadas y sospechosas vinculadas a la cepa Bundibugyo del virus. A pesar de que la situación es grave, actualmente no cumple con los criterios para ser considerada una emergencia pandémica según el Reglamento Sanitario Internacional de la organización.
Algunas personas infectadas con hantavirus solo presentan una infección leve, pero otras terminan en cuidados intensivos. El secreto detrás de esta diferencia está en el ADN, en concreto, en los factores genéticos que controlan la respuesta inmunitaria.
El hallazgo de un esqueleto casi completo en una sima de Cantabria retrasa la desaparición de esta especie en el suroeste de Europa hasta hace unos 200 años y conecta evidencias fósiles con relatos históricos.