Este virus, conocido desde la década de 1960, suele infectar a ganado bovino. Las autoridades francesas han notificado un primer caso en humanos en un paciente con una enfermedad grave subyacente, que ha fallecido.
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) está siguiendo de cerca la muerte de una persona en Francia por el virus Shamonda, una enfermedad que hasta ahora solo había afectado a animales.
Según el ECDC, este es el único caso registrado hasta la fecha, y se ha dado en un paciente que recibía tratamiento por una enfermedad grave que le hacía más vulnerable a la infección y a las complicaciones que la población general. “Se están llevando a cabo investigaciones para determinar si el virus causó o contribuyó a la muerte del paciente y cómo se contrajo la infección”, dice la agencia europea.
El virus de Shamonda lo padecen animales, que se infectan a través de las picaduras de mosquitos (Culicoides) que contienen el virus. Sin embargo, se desconoce la especie concreta de mosquito implicada en la transmisión en este caso.
“No se conocen otras vías de transmisión. Aunque aún se están estudiando, la transmisión a humanos es muy, muy poco probable”, dice a SINC Fernando Esperón, profesor titular de veterinaria, en la Universidad Europea.
Esperón señala que el caso en Francia se trató de un paciente inmunosuprimido, “es decir, tenía las defensas muy bajas”, por lo que era más susceptible a una infección.
Este primer caso (y único, por el momento) de infección en humanos se produce tras la primera detección del virus en animales de granja europeos, en el verano de 2026, incluyendo en España.
El ganado bovino se considera un hospedador importante y es susceptible tanto a la infección como a la enfermedad clínica. También parecen ser susceptibles de infectarse el ovino y el caprino, aunque sin clínica aparente.
Según el Ministerio de Sanidad, no existen evidencias de una transmisión directa significativa entre animales, aunque se ha descrito la posibilidad de transmisión vertical de la madre al feto durante la gestación.
No, el virus Shamonda fue detectado por primera vez en Nigeria a mediados de la década de 1960 y, hasta 2026, se había notificado de forma esporádica en distintas regiones de África occidental, oriental y meridional, así como en Japón.
Durante el verano de 2026, el virus fue detectado por primera vez en Europa Central, identificándose una variante denominada Shamonda-Europe.
Según el Laboratorio Central de Veterinaria (LCV) de Algete, se ha confirmado la detección del virus Shamonda tipo 1 en explotaciones de ganado bovino de las provincias de Córdoba, Toledo, Ávila, Madrid y, de manera reciente, en Girona, donde se han identificado tres explotaciones de vacuno de leche el pasado 20 de octubre. También se ha confirmado la presencia de Shamonda tipo 2 en la provincia de Cantabria.
En Europa, los mosquitos que transmiten esta enfermedad suelen estar más activos desde la primavera hasta el otoño, aunque los patrones estacionales varían según la especie, la ubicación y las condiciones meteorológicas. Dado el descenso de las temperaturas, la actividad de la mayoría de las especies de mosquitos picadores está disminuyendo en Europa.
En los animales se notificaron signos clínicos a partir de junio y el virus se identificó a finales de julio. Desde entonces, se ha detectado en animales de granja en Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Liechtenstein, Luxemburgo, los Países Bajos, Portugal, España y Suiza. Este virus ya se había detectado anteriormente en animales de países fuera de Europa.
David Roiz, investigador de la Universidad de Castilla-La Mancha, dice que “no hay ningún riesgo para la población general”.
“Hay muchos bunyavirus que circulan entre mamíferos de manera natural en zonas tropicales y producen casos esporádicos en humanos. En un mundo globalizado, donde se mueven animales, mercancías, y el clima está cambiando, no es extraño que ocurran casos de transmisión humana y no debemos preocuparnos, solamente vigilar y estar atentos y proactivos a los riesgos sanitarios potenciales”, dice en declaraciones a SMC España.
El paciente fallecido en Francia padecía una enfermedad subyacente grave que lo hacía especialmente vulnerable a las infecciones, y las autoridades aún no han dilucidado si el virus de Shamonda contribuyó a su fallecimiento.
“Debemos tener cautela pero, en un principio, el riesgo población general sigue siendo bajo”, dice Esperón. “No obstante, es necesario mantener las medidas de vigilancia en los bovinos infectados”.