‘Sombrillas’ submarinas para proteger a los corales de las olas de calor

Una investigación en los Cayos de Florida muestra que reducir temporalmente la exposición a la radiación solar puede mitigar el blanqueamiento de los corales durante episodios de temperaturas marinas extremas e incluso favorecer la recuperación parcial de su color.

Kathryn Toth (izquierda) y Arelys Chaparro (derecha) trabajando en una estructura de sombreado para corales
Kathryn Toth (izquierda) y Arelys Chaparro (derecha) trabajando en una estructura de sombreado para corales. / Karen Neely

Los arrecifes de coral están en una situación crítica en todo el planeta debido al aumento de la temperatura de los océanos. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de EE UU, el cuarto episodio mundial de blanqueamiento de corales, iniciado en 2023, probablemente terminó a mediados de 2025 después de que el estrés térmico asociado al blanqueamiento afectara al 84,4 % de la superficie mundial de arrecifes.

La frecuencia y extensión de estos episodios están aumentando a medida que se calientan los océanos, y algunos arrecifes han sufrido una elevada mortalidad de corales.

El blanqueamiento se produce cuando el estrés térmico lleva a estos corales a expulsar las algas microscópicas que viven en sus tejidos y que les proporcionan buena parte de su alimento y su color. Si el episodio de calor es persistente, el riesgo de mortalidad aumenta.

El experimento mostró mejoras notables en nuestros corales sombreados durante el verano de 2024

Karen Neely de la NSU

Por eso, además de reducir las emisiones responsables del calentamiento, los científicos buscan estrategias capaces de proteger temporalmente a los corales durante los episodios de calor extremo.

Un equipo científico, liderado por la Nova Southeastern University (NSU, por sus siglas en inglés) creen haber encontrado una manera de proteger a algunos corales caribeños especialmente vulnerables a través de sistemas similares a sombrillas.

“El experimento mostró mejoras notables en nuestros corales sombreados durante el verano de 2024. Aunque en ese momento fue el segundo año más caluroso registrado en los Cayos de Florida, siguió siendo mucho más fresco que los extremos térmicos del año anterior. Casi con toda seguridad existe un punto en el que las temperaturas del agua podrían ser tan elevadas que el sombreado dejaría de marcar una diferencia significativa, pero esos límites todavía no se han puesto a prueba”, dice a SINC Karen Neely de la NSU y autora principal del estudio que publica la revista Frontiers in Marine Science.

Aunque los sistemas de sombreado no pudieron instalarse hasta que los corales empezaron a perder su color, el efecto se revirtió y el color regresó a las colonias sombreadas con bastante rapidez

Karen Neely

Este tipo de sombreado no puede enfriar el agua, pero sí evita los daños provocados por la radiación ultravioleta y la intensidad de la luz, que agravan los efectos del calor sobre los corales.

“Nos sorprendió bastante que, aunque los sistemas de sombreado no pudieron instalarse hasta que los corales empezaron a perder su color, este efecto se revirtiera y el color regresara a las colonias sombreadas con bastante rapidez. Creemos que, de haberse instalado antes, los corales sombreados quizá no hubieran perdido nada de su coloración”, apunta la investigadora.

Karen Neely (izquierda) y Kathryn Toth (derecha) trabajan en una estructura de sombreado. / Arelys Chaparro

Karen Neely (izquierda) y Kathryn Toth (derecha) trabajan en una estructura de sombreado. / Arelys Chaparro

Una solución temporal

El calor es una de las principales amenazas para los arrecifes de coral. Reducir el cambio climático es clave para protegerlos, pero, a corto plazo, técnicas como el sombreado pueden ofrecer una protección temporal.

El estudio surgió tras el grave episodio de blanqueamiento que sufrió Florida en 2023, cuando murieron numerosos corales ramificados y los corales cerebro (Pseudodiploria strigosa) resultaron muy afectados en algunas zonas costeras.

Si se lleva al extremo, el sombreado podría tener efectos perjudiciales

Karen Neely

A partir de esa experiencia, los investigadores quisieron comprobar si estas estructuras que hacen la función de sombra podían ayudar a proteger corales especialmente vulnerables durante futuras olas de calor.

Para comprobar su eficacia, durante el verano de 2024 el equipo de investigación instaló 20 estructuras de sombreado sobre 10 colonias de dos especies de coral cerebro, Pseudodiploria clivosa y Colpophyllia natans, en Newfound Harbor, en los Cayos de Florida. Además, seleccionaron otras 20 colonias similares como grupo de control.

Las estructuras, hechas con tubos y tela de nailon, tenían forma de sombrilla y se colocaron a 30 centímetros sobre los corales. Ancladas al fondo marino con cuerdas, reducían la cantidad de luz que recibían en un 60 %.

Cada dos semanas, los investigadores buceaban hasta los corales para comprobar cambios en su color y tomar muestras de tejido. Así podían analizar las algas que viven en su interior y que les proporcionan buena parte de su alimento, además de darles su color. Cuando un coral se blanquea por el estrés térmico, expulsa estas algas y pierde su principal fuente de alimento.

“Si se lleva al extremo, el sombreado podría tener efectos perjudiciales. Las algas que viven dentro de los corales necesitan luz para sobrevivir, pero los corales pueden adaptarse rápidamente a cambios en las condiciones de iluminación. Con niveles moderados de reducción de la luz y durante períodos temporales, no hay motivos para pensar que el sombreado pueda perjudicar a los corales”, asegura Neely.

Un coral bajo una estructura de sombreado. / Karen Neely

Un coral bajo una estructura de sombreado. / Karen Neely

Menos daño por calor

Cada dos semanas, los investigadores comprobaban el color de los corales y tomaban muestras de tejido para analizar las algas que viven en su interior. Estas algas proporcionan al coral buena parte de sus nutrientes y también son responsables de su color. Cuando el estrés térmico provoca el blanqueamiento, el coral expulsa las algas y pierde una fuente esencial de alimento.

A pesar de que el estrés térmico registrado aquel verano en Newfound Harbor fue el segundo más intenso de la serie histórica, los corales bajo las estructuras de sombreado perdieron menos color de lo esperado. La diferencia fue especialmente clara durante los episodios de mayor calor y, una vez instaladas las estructuras, algunos ejemplares incluso recuperaron parte de su tono.

Sabemos que incluso un blanqueamiento que no provoque la muerte puede afectar a la futura susceptibilidad de los corales a las enfermedades y a su capacidad reproductiva

Karen Neely

En general, el equipo observó menos blanqueamiento del previsto y no se registró la muerte de ningún coral. Los investigadores creen que una posible explicación es que la ola de calor récord de 2023 favoreciera la presencia de Durusdinium, un tipo de alga especialmente resistente a las altas temperaturas. Sin embargo, esta tolerancia al calor se asocia también con un crecimiento más lento de los corales y posiblemente con una mayor susceptibilidad a las enfermedades.

“Sabemos que incluso un blanqueamiento que no provoque la muerte puede afectar a la futura susceptibilidad de los corales a las enfermedades y a su capacidad reproductiva. Sería interesante cuantificar si las estructuras de sombreado beneficiaron a estos corales después de retirarlas y en qué medida, haciendo un seguimiento de las enfermedades y de su capacidad reproductiva”, explica la científica.

Limitaciones del estudio

Los investigadores no encontraron diferencias entre los corales sombreados y los de control en cuanto a la cantidad o las especies de algas que albergaban. Según el equipo, esto pudo deberse a que, por las condiciones de los permisos, las muestras tuvieron que tomarse de los bordes de los corales, en zonas menos expuestas a la luz y, por tanto, menos afectadas por el blanqueamiento. De este modo, incluso los corales del grupo de control recibieron algo de sombra.

Además, las estructuras no pudieron instalarse hasta después de que el agua alcanzara temperaturas capaces de provocar el blanqueamiento. Si se hubieran colocado antes, su efecto podría haber sido mayor.

Sin embargo, los resultados muestran que el sombreado tuvo un efecto positivo sobre los corales estudiados.

Nos encantaría realizar un estudio que evalúe los efectos a largo plazo de una estrategia de gestión porque el sombreado requiere permisos y financiación durante varios años

Karen Neely

El principal reto ahora es determinar hasta qué punto esta estrategia puede aplicarse a mayor escala. El sombreado no puede proteger todos los arrecifes y, si fuera necesario seleccionar qué corales proteger, habría que tener en cuenta factores como su capacidad reproductiva, su importancia para el ecosistema o la rareza de la especie.

“Esas son preguntas y decisiones importantes que deben tomar los responsables de la gestión de estos ecosistemas. Creo que sería clave tener en cuenta factores como el potencial reproductivo, los servicios ecosistémicos, la rareza de las especies y el uso que hacen de estos ecosistemas las distintas partes interesadas”, señala Neely.

“Nos encantaría realizar un estudio que evalúe los efectos a largo plazo de una estrategia de gestión porque el sombreado requiere permisos y financiación durante varios años. Esto permitiría responder preguntas importantes, no solo sobre los beneficios a corto plazo, sino también sobre los beneficios a largo plazo de esta herramienta”, concluye.

Referencia:

Karen Neely et al. “Casting a shadow: in situ shading of corals reduces hyperthermal paling”. Frontiers in Marine Science 2026.

Fuente:
SINC
Derechos: Creative Commons.
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