Los niños adoptados procedentes de otros países no presentan diferencias notables de adaptación.
Una pareja canadiense ha anunciado al mundo que va a criar a su bebé sin comunicarle su sexo biológico, ni a él ni al resto de la sociedad. ¿Será su criatura más libre para comportarse como quiere, jugar a lo que le apetezca y vestir como le plazca? ¿O quedará preso de la decisión de sus padres y la estigmatización social por ser diferente?
Un estudio del Instituto de Tecnología de Massachusetts (EE UU) ha analizado la respuesta de varios bebés de 16 meses cuando su juguete no funcionaba. Los resultados, publicados en la revista Science, muestran que los niños tienen una alta capacidad racional para deducir cuál es el causante del fallo (ellos o el objeto) y, en función de esto, pedir ayuda o explorar otro juguete.
La sobrecarga de tareas, la monotonía y la percepción de falta de reconocimiento pueden ser detonantes del síndrome de burnout, del ‘trabajador quemado’. Un equipo de científicos ha analizado las variables que influyen en el desarrollo de los tres subtipos del trastorno: ‘frenético’, ‘sin desafíos’ y ‘desgastado’.
La sobrecarga de tareas y la monotonía influyen en el desarrollo del síndrome de burnout.
¿Influye la apariencia del envase en la idea que el consumidor tiene sobre la calidad del producto contenido? La respuesta es sí, al menos en lo que aceite de oliva se refiere. Un estudio llevado a cabo por el grupo de Marketing de la Universidad de Jaén (UJA), con el profesor Francisco José Torres Ruiz al frente, ha determinado que las características del envase afectan en un 14% a la percepción de la calidad del aceite en la degustación del mismo.
Fenómenos como el auge de los fondos de pensiones, las burbujas especulativas y el incremento sostenido de la inversión en vivienda esconden razones emocionales. Así lo revela un proyecto de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Granada.
Las personas que se sienten seguras sobre su relación de pareja tienen una vida erótica más satisfactoria y son más capaces de ofrecer cuidados sensibles. Por el contrario, las personas inseguras, tendentes a la ansiedad o la evitación y al cuidado compulsivo o controlador, viven el deseo sexual de manera más conflictiva y están más insatisfechas en la relación de pareja, según un estudio de la Universidad del País Vasco.
Las personas seguras sobre su relación tienen una vida erótica más satisfactoria.