El porcentaje de mujeres que indican ser maltratadas es del 6%. Imagen: Djking
Una investigación de la Universidad de Barcelona, en colaboración con la Universidad de la Ciudad de Nueva York, ha estudiado los efectos de la llamada ‘violencia de persecución’ sobre las víctimas de ETA en Euskadi. Un enfoque científico que Javier Martín Peña, investigador principal del estudio, considera “necesario para la construcción de la narrativa e historia de lo sucedido”.
Un trabajo conjunto de la Universidad de Salamanca (USAL) y la Universidad de Cantabria (UNICAN) ha analizado el patrón de los adolescentes respecto a sus afectos y conductas sexuales. En general, las actitudes de chicas y chicos se acercan a medida que van cumpliendo años, aunque la distancia sigue siendo visible en conductas como la masturbación y en la búsqueda de cariño.
La investigación se hizo a partir de una encuesta anónima y aleatoria en centros escolares de secundaria y formación profesional de las provincias de Zamora, Ávila y Badajoz, –tanto en capitales de provincia, como en zonas rurales–.
Los chicos buscan, en este orden, sexo y afecto, al contrario que ellas. Imagen: SINC / O. C.
Dos estudios aseguran que la predilección humana por mandatarios más grandes deriva de su historia violenta. Este rasgo, que da mayor probabilidad de victoria política a los de mayor estatura, se mantiene en distintas civilizaciones antiguas y también se manifiesta actualmente.
La elección de candidatos físicamente imponentes puede ser un comportamiento desarrollado para asegurar la supervivencia. En la foto Barack Obama, presidente de los EE UU. Imagen: Allison Harger
Cada vez que un diseñador gráfico tiene que poner cara al protagonista de una película de animación o al presentador virtual de un informativo, se encuentra ante una elección arriesgada. Cuanto más realistas sean las facciones y los movimientos, más empatía generará en el espectador, pero si se excede, podría generar desasosiego e incluso repulsión. La razón está en un fenómeno de confusión del cerebro conocido como 'valle inquietante'.
Un trabajo realizado por investigadores de EE UU reconoce que la segregación por sexos en la educación “aumenta los estereotipos de géneros y legitima el sexismo institucional”. Los autores afirman que los resultados del estudio, publicado esta semana en la revista Science, se pueden extrapolar a España.
Separar a los chicos y a las chicas no mejora su rendimiento académico. Foto: Left Hand Rotation