Tras el susto inicial, por una peligrosa aproximación a una chatarra espacial, el nuevo satélite europeo Sentinel-1A ya ha presentado sus primeras imágenes, que muestran desde la evolución de los glaciares en la Antártida hasta desbordamientos de ríos en África, emisiones de fuel en el Mar del Norte o las cosechas del valle del Ebro. Toda esta información, muy útil para vigilar el estado del planeta y predecir los desastres naturales, se consigue gracias a un potente radar, según explica el director del proyecto, el ingeniero aragonés Ramón Torres.
Un equipo internacional de investigadores, con participación de científicos españoles, ha desarrollado un sistema para estimar la fotosíntesis en toda la Tierra a partir de datos de fluorescencia clorofílica registrados con satélites y técnicas de espectroscopia. Los resultados ofrecen proyecciones sobre las cosechas y en qué medida se ven afectadas por el cambio climático.
Sentinel-1 toma los datos de zonas de más de 20 x 20 km con dos ángulos alternativos de incidencia y cada 100 km. / ESA/ATG medialab
Este jueves despega el primer satélite Sentinel de la iniciativa Copérnico, promovida por la Comisión Europea y la ESA para vigilar el medio ambiente y la seguridad a escala global. La nave cuenta con un avanzado radar que monitorizará la superficie de nuestro planeta en cualquier condición meteorológica.
En los últimos días han surgido centenares de informaciones sobre la desaparición del vuelo MH370 de Malaysia Airlines. “Debemos ser prudentes y esperar acontecimientos”, comenta Manuel Soler Arnedo, profesor del departamento de Bioingeniería e Ingeniería Aeroespacial de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M). La optimización de trayectorias de aeronaves, la navegación aérea y la gestión de tráfico aéreo son las líneas de investigación de este ingeniero aeronáutico.
Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid han completado el proyecto internacional BETs sobre deorbitado de basura espacial mediante amarras electrodinámicas. Uno de los resultados es el simulador BETsMa, un software con el que las agencias y empresas aeroespaciales podrán efectuar un análisis preliminar de este tipo de misiones para devolver los viejos satélites a la Tierra.
Radar de pruebas en España. / ESA
La Agencia Espacial Europea (ESA) ha aprobado esta semana la misión PLATO, que permitirá localizar y caracterizar cientos de planetas potencialmente habitables en las cercanías del sistema solar. España participa de forma significativa en esta misión, desarrollada dentro del programa científico Cosmic Vision de la ESA.
La Universidad Politécnica de Madrid ha participado en el desarrollo de OSIRIS, uno de los instrumentos con los que la nave Rosetta fotografiará el cometa al que se dirige. El Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y el Instituto de Astrofísica de Andalucía también participan en este proyecto.