Devastadoras sequías y lluvias torrenciales que generaron enérgicas corrientes de sedimentos son las responsables de que hoy en Somosaguas (Madrid) exista un yacimiento paleontológico. Un equipo internacional de científicos liderado por la Universidad Complutense de Madrid ha averiguado cómo se formó la zona norte del depósito de fósiles, del que los paleontólogos ya han extraído alrededor de 6.600 restos de mamíferos como rinocerontes, caballos o ciervos primitivos.
Investigadores del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra y la Universidad de Cambridge advierten de la posibilidad de que se viertan a la atmósfera toneladas de metano. Su trabajo, que publica la revista Nature Communications, ha demostrado mediante simulaciones que, además de los mecanismos ya conocidos, otro mecanismo hasta ahora ignorado, la ósmosis, puede tener un papel clave en este acontecimiento.
Un total de 638 millones de habitantes de países en vías de desarrollo viven cerca de yacimientos de petróleo. A pesar de este elevado número, se desconocen los efectos nocivos que la exposición a la contaminación procedente de extracciones petroleras. Un proyecto impulsado por investigadores españoles en la selva amazónica de Perú analiza las consecuencias de los vertidos petroleros en la salud en estas comunidades residentes que están en contacto con los tóxicos a través del consumo de agua y alimentos contaminados, y del contacto dérmico con tierras agrícolas afectadas.
El Geoparque de Lanzarote es el escenario elegido por la Agencia Espacial Europea (ESA) para entrenar a los astronautas Pedro Duque, Luca Parmitano y Matthias Maurer. Se trata de la segunda fase del proyecto Pangaea, de entrenamiento en escenarios similares a Marte. Entre los instructores figuran geólogos del Instituto de Geociencias, un centro mixto de la Universidad Complutense y el CSIC.
Grandes bloques de tierra con unas dimensiones cercanas a los 300 kilómetros de largo y 150 kilómetros de ancho han rotado siguiendo el sentido de las agujas del reloj (en el caso de la cordillera Bética) y en el sentido contrario (en el caso de la cordillera del Rif, en el Norte de Marruecos). Así lo demuestra un equipo que ha reconstruido el Arco de Gibraltar en un momento clave de la historia tectónica de la colisión entre África e Iberia, poco antes del cierre de la conexión entre el Atlántico y el Mediterráneo.