Imagen de la plataforma esde la playa del Ciment de Alcanar (Tarragona). / EFE/Jaume Sellart.
El calentamiento climático es inequívoco y la influencia humana cada vez más clara. Ese es el principal mensaje que han transmitido hoy los representantes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), reunidos en Estocolmo. Además, los expertos advierten que el nivel del mar podría subir entre 26 y 82 centímetros y la temperatura aumentar hasta 4,8 ºC a finales de siglo.
Los resultados del Grupo de Trabajo I deI IPCC, el organismo encargado de evaluar los avances en el conocimiento sobre el cambio climático, se harán públicos mañana. Será el Quinto Informe de Evaluación, que apunta a una mayor certeza de la influencia humana como el factor que más contribuye a los cambios. España participa, por primera vez, desarrollando simulaciones climáticas, según explican a SINC los coordinadores españoles.
La montaña Uluru/Ayers Rock, en mitad del desierto de Australia. / ESA
Científicos de la Universidad de Houston han localizado el volcán más grande la Tierra, situado bajo las aguas del océano Pacífico, según publica la revista Nature GeoScience. El Tamu Massif, como se ha denominado, tiene una superficie de unos 310.000 kilómetros cuadrados, una extensión similar al Reino Unido.
Representación del volcán submarino Tamu Massif. / Universidad de Houston
Un estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas muestra la evolución de la vegetación y el impacto de las actividades humanas en el lago Arreo (Álava). El análisis de los sedimentos ha revelado la huella de la llamada Anomalía Climática Medieval, un período marcado por las altas temperaturas y la aridez.
El aumento de temperatura que está experimentando el planeta se ha repartido de forma desigual a lo largo del último siglo. En concreto, las temperaturas mínimas nocturnas han crecido 1,4 veces más que las temperaturas máximas diurnas. Este fenómeno ha provocado la alteración de los flujos de carbono y del crecimiento vegetal en el hemisferio norte, según revela una investigación internacional en la que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y que se publica hoy en la revista Nature.