Un estudio liderado por el Instituto de Neurociencias revela que la proteína GluN3A sincroniza la maduración de las neuronas con el patrón de conexiones que reciben durante las primeras etapas de la vida. El trabajo se ha realizado en modelos de ratón y durante etapas tempranas del desarrollo.
Las pinos autóctonos del hemisferio norte que se han plantado en países del sur combinan un crecimiento más rápido con una mayor tolerancia a la sequía. Los investigadores apuntan a la ausencia o menor abundancia de sus enemigos naturales como una posible explicación.