La frontera de un agujero negro impide que cualquier cosa que la cruce, incluida la luz, pueda regresar al universo exterior. Ahora, el análisis de una onda gravitacional excepcionalmente intensa producida por la colisión de dos agujeros negros ofrece una nueva forma de acercarse a este ‘punto de no retorno’.
El telescopio espacial James Webb ha detectado el espectro más detallado de los llamados ‘pequeños puntos rojos’. Los astrónomos descubrieron que uno de estos cuerpos alberga un agujero negro supermasivo oculto tras una densa capa de gas. El objeto encaja en los modelos actuales sobre la evolución del universo.
Un equipo internacional ha descubierto indicios de un tipo inusual de estrella explosiva, lo que aporta una nueva visión acerca de uno de los eventos más catastróficos del universo.
El físico teórico Juan García-Bellido Capdevila, reciente Premio Nacional de Investigación “Blas Cabrera” 2025, repasa su trayectoria y los grandes enigmas del cosmos: la inflación física, la energía oscura y los agujeros negros primordiales.
El 14 de septiembre de 2015, los detectores LIGO captaron por primera vez una señal inequívoca de ondas gravitacionales. Aquella observación abrió una nueva ventana al cosmos y dio inicio a una disciplina que ha transformado nuestra manera de explorar el cosmos.
Una nueva señal de ondas gravitacionales ha permitido comprobar con precisión teorías clave sobre la masa, el giro y la evolución de los agujeros negros. El análisis del eco final tras la colisión confirma predicciones fundamentales de la relatividad general y la termodinámica.
El evento, bautizado GRB 250702B, se prolongó durante casi un día y emitió varias ráfagas, algo inédito en medio siglo de observaciones de este tipo de explosiones cósmicas.
Una investigación sugiere que los agujeros negros supermasivos podrían generar partículas de alta energía comparables a las de los grandes aceleradores terrestres, lo que ofrece una alternativa natural frente al coste y complejidad de infraestructuras como el LHC.
Científicos españoles han participado en este estudio aportando datos clave sobre la naturaleza de uno de estos peculiares eventos, llamado AT 2021hdr. Con la intención de comprender mejor el sistema y optimizar sus modelos, planean continuar las observaciones, al tiempo que analizan la galaxia donde se encuentra.
Los finalistas de este año están encabezados por un tipo de medicamentos inyectables prometedores para los problemas de salud asociados a la obesidad. Además, también aparecen en el ranking, el desarrollo de terapias con anticuerpos que pueden ralentizar la neurodegeneración en los enfermos de alzhéimer o el descubrimiento de fuentes naturales de hidrógeno bajo la superficie de la Tierra.