Gracias a una novedosa técnica de rayos láser, un equipo internacional de científicos dirigidos por la Universidad Complutense de Madrid ha descubierto cambios en la dieta de los humanos de Atapuerca. Los análisis de muestras dentales de dos homínidos han revelado alteraciones relacionadas con el destete materno en uno de nuestros ancestros del Pleistoceno medio.
El análisis detallado de 148 molares inferiores de diferentes especies de homínidos de los yacimientos de la Sierra de Atapuerca en Burgos no solo reafirma los caracteres modernos y primitivos de Homo antecessor, que vivió hace un millón de años, sino que demuestra que las especies migraron y se cruzaron más de lo que se pensaba para poblar el continente europeo. Así lo revelan científicos del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana.
Los Homo heidelbergensis vivieron en la Sierra de Atapuerca hace unos 400.000 años. / José Antonio Peñas (Sinc)
Mapa geomorfológico
Los Homo heidelbergensis vivieron en la Sierra de Atapuerca hace unos 400.000 años. / José Antonio Peñas (Sinc)
Valles, terrenos al aire libre y llanos, y sobre todo las cuevas hacen de la Sierra de Atapuerca (Burgos) un lugar único, en el que habitaron al menos cuatro especies de homínidos y otros animales como el ciervo gigante, el jaguar europeo o el oso de las cavernas. Para entender cómo se creó este hábitat de gran valor paleontológico, un equipo del CENIEH ha logrado mapear la evolución del paisaje.
La investigadora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, Davinia Moreno, ha utilizado el método de Resonancia Paramagnética Electrónica para datar por primera vez los 11 niveles del yacimiento de Gran Dolina la Sierra de Atapuerca (Burgos), que abarcan un periodo de un millón de años.