Astrónomas de EE UU han analizado la órbita de los exoplanetas que se mueven en torno a las enanas M, las estrellas más frecuentes de la Vía Láctea. Dos tercios de estos mundos están abrasados por las llamadas fuerzas de marea, pero el resto podrían retener agua líquida, lo que supone millones de objetivos donde buscar vida fuera del sistema solar.
En torno a la cercana estrella LP791-18 se ha encontrado un nuevo planeta que, mientras orbita, se aproxima peligrosamente a un vecino 'minineptuno'. La interacción gravitatoria que se genera posiblemente está produciendo una intensa actividad volcánica en este mundo recién localizado, de un tamaño algo mayor que el nuestro.
La atmósfera del planeta VHS 1256 b, que está a unos 40 años luz y orbita alrededor de dos estrellas, contiene silicato, agua, metano, monóxido de carbono y otros componentes. Ningún otro telescopio había identificado tantas características a la vez para un solo objetivo.
Un estudio liderado por un consorcio de España y Alemania ha hecho públicas 20.000 observaciones de una muestra de 362 estrellas frías cercanas, tomadas desde el telescopio almeriense de Calar Alto entre 2016 y 2020. Los resultados han incrementado el censo de planetas conocidos en el vecindario solar.
Un equipo de astrónomos ha descubierto el elemento más pesado encontrado hasta ahora en atmósferas exoplanetarias: el bario, que es 2,5 veces más pesado que el hierro. Lo han localizado en los júpiteres ultracalientes WASP-76 b y WASP-121 b, un hallazgo inesperado que plantea preguntas sobre cómo serán las exóticas atmósferas de este tipo de exoplanetas.
Tras analizar más de 40 planetas extrasolares, dos astrofísicos españoles han comprobado que existe una abundante población de exoplanetas constituidos por agua, hasta en un 50 % de su masa, y roca en torno a las estrellas más comunes de nuestra galaxia. En estos mundos el agua se encuentra posiblemente bajo la corteza, no en océanos y ríos en su superficie.
El telescopio espacial James Webb ha observado en luz infrarroja un joven gigante gaseoso, con una masa entre seis y 12 veces la de Júpiter, fuera de nuestro sistema solar. La calidad de la imagen revela el potencial de este observatorio para estudiar mundos lejanos.
Paisajes de nacimiento estelar, tórridas atmósferas exoplanetarias, una estrella agonizante, interacciones galácticas y la mejor vista infrarroja del universo lejano protagonizan la primera serie de imágenes del mayor telescopio espacial de la historia.
Un equipo científico internacional, liderado por el Centro de Astrobiología (CSIC-INTA), ha medido la masa y el radio de un exoplaneta similar a la Tierra con una precisión sin precedentes. De esta forma se ha podido predecir cómo puede ser la estructura y composición de su interior, además de su atmósfera.