Aunque aparecieron con una diferencia de más de 90 años, los virus de la gripe responsables de las pandemias de 1918 y 2009 comparten una característica estructural que les hace a ambos susceptibles de ser neutralizados por los mismos anticuerpos. El hallazgo podría ayudar a diseñar vacunas similares contra futuras cepas pandémicas del virus de la gripe.
Estructura de la hemaglutinina, una glucoproteína antigénica que se encuentra en la superficie del virus de la gripe.
Las dos variedades del virus de la gripe H1N1, responsable de las pandemias mundiales de gripe de 1918 y 2009, no provocan enfermedades en las aves. Así lo indica un estudio publicado en el número de febrero del Journal of General Virology que apunta, además, la baja probabilidad de que las aves desempeñaran algún papel en la propagación del virus en dichas pandemias.
El Consejo de Ministros ha estudiado un informe del Ministerio de Ciencia e Innovación con las líneas maestras del Programa especial de Investigación sobre la Gripe Pandémica A (H1N1) en España para potenciar el trabajo de los más de 200 investigadores biosanitarios implicados. Además, el consejo ha aprobado una modificación del crédito presupuestario de más de 333 millones de euros para combatir la enfermedad.
La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, presidió ayer un Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) extraordinario para analizar la evolución de la gripe A/H1N1 en España. El Consejo acordó reforzar la coordinación para mantener como hasta ahora una respuesta cohesionada en el caso de un posible empeoramiento de la gripe en otoño e invierno.
En este trabajo, un grupo de investigadores dirigidos por Antoni Trilla, médico epidemiólogo del centro catalán, repasan las consecuencias que tuvo la peor epidemia de gripe en la historia de nuestro país. La relevancia del estudio radica en analizar lo sucedido para eventualmente plantear pautas de actuación ante una posible pandemia.
La resistencia a los antibióticos podría provocar una pandemia global