Una investigación calcula por primera vez la capacidad ecológica de este paisaje de montaña para mantener poblaciones neandertales y aporta una nueva visión sobre la ocupación humana de los ecosistemas de alta montaña en la península ibérica.
Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) ha descubierto la presencia de maderas fósiles de pinos en el Parque Natural de Doñana, lo que parece indicar que existieron allí unas condiciones climáticas y ecológicas muy diferentes a las actuales.