Hace más de veinte años, Sudáfrica y la India lograron vencer los intereses de las grandes farmacéuticas para poder importar y fabricar versiones genéricas de la combinación de antirretrovirales. ¿Se podría hacer algo parecido para superar la actual pandemia? ¿Sería suficiente con la suspensión temporal de las patentes de las vacunas?
La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha dado su respaldo al uso de la vacuna de Pfizer/BioNTech para adolescentes.
Los datos preliminares del estudio LacCOVID muestran que los bebés amamantados por mujeres vacunadas con Pfizer/BioNtech pueden estar protegidos de la covid-19. El trabajo ha contado con la participación de profesionales del Parc Sanitari Sant Joan de Déu que desarrollan su labor en primera línea, son madres lactantes y querían vacunarse.
Un nuevo estudio recoge tres únicos episodios de trombosis arterial en dos mujeres y un hombre tras la vacunación con Vaxzevria. Estos efectos son extremadamente raros y mucho menos frecuentes que los ictus isquémicos producidos por la infección por covid-19.
El Comité de Bioética, tras recibir la consulta del Ministerio de Sanidad, ha concluido que es ética y legalmente recomendable que las personas que rechacen combinar vacunas firmen un protocolo de consentimiento que acredite que disponen de suficiente información sobre el riesgo de síndrome de trombosis asociado a AstraZeneca.
Hasta hace pocos días, ningún estudio había descrito la respuesta inmunitaria y los posibles efectos adversos al combinar distintas vacunas para la covid. Para eso se diseñó el ensayo español cuyas conclusiones se completarán con otros ya en marcha. Así es como la ciencia ilumina nuevos caminos y facilita que decisiones difíciles se puedan tomar con más rigor.
Ya entre enero y marzo de este año, los primeros tres meses de la campaña de vacunación, se estima que las vacunas evitaron al menos 17.000 casos de covid-19 y 3.500 fallecimientos en las residencias de mayores en España. Este gran impacto positivo se debe a la alta aceptación de las vacunas entre los mayores y a su efectividad para prevenir tanto la infección como, posiblemente, la transmisión.
La Comisión de Salud Pública ha tomado esta decisión tras conocer los resultados preliminares del ensayo CombivacS del Instituto de Salud Carlos III. También se ha planteado ofrecer la posibilidad de elegir entre una u otra "dadas las circunstancias excepcionales".
Los oncólogos recomiendan vacunar a todas las personas diagnosticadas de cáncer, priorizando a aquellas con enfermedad activa o tratamiento antitumoral, porque tienen mayor riesgo de enfermedad grave y mortalidad si contraen la covid-19.