La firma asturiana GEA Asesoría Geológica ha desarrollado el primer sistema para eliminar en profundidad las sales responsables del deterioro de edificios históricos y esculturas. Basado en la inoculación de bacterias en el interior de los materiales constructivos, el método permite reducir en un 60% su contenido en sales solubles.
Una de las cepas de bacterias seleccionadas, antes de ser aplicadas a la piedra / GEA
Investigadores de la Universidad de Jaén han comprobado que un conservante alimentario, ensayado en bacterias aisladas de alimentos fermentados tradicionales, disminuye la resistencia que ciertos microorganismos muestran ante algunos medicamentos. El aditivo actúa como inhibidor por lo que refuerza la acción de las sustancias que destruyen los patógenos, según el estudio publicado en Food Microbiology.
Las enfermedades transmitidas por los alimentos, como la salmonella o la listeria, son una amenaza para la salud pública en el mundo debido a su alta prevalencia y a los costes asociados a su tratamiento. Se estima que hasta un 30% de la población que vive en los países industrializados sufre alguna enfermedad transmitida por los alimentos cada año y que el coste sanitario asociado, en el caso de EE UU, se acerca a los 77.700 millones de dólares anuales.
Científicos de Estados Unidos han desarrollado el primer tejido estomacal en 3D hecho a partir de células madre. Estos nuevos miniórganos, que simulan el comportamiento de los reales, servirán para estudiar cómo se desarrollan las enfermedades gastrointestinales y producir fármacos. Por ahora, ya han infectado el nuevo tejido con la bacteria Helicobacter pylori, causante de úlcera y cáncer de estómago, y han podido ver cómo afecta al órgano.
Investigadores de la Universidad de Salamanca han publicado en la revista PLOS ONE el primer genoma completo de una bacteria del género Micromonospora. Estos microorganismos se han hallado en las plantas leguminosas y parecen contribuir de forma importante a su desarrollo. Conocer los genes de la bacteria ayudará a entender su interacción con cultivos importantes, como los garbanzos, las lentejas, las judías o la alfalfa, y abre la puerta al desarrollo de nuevos avances biotecnológicos.
Un equipo multidisciplinar de la Universidad de Oviedo confirma la presencia de actinomicetos en hábitats marinos y analiza su potencial como productores de antibióticos y antitumorales.
Un equipo de investigadores ha identificado diferencias en las poblaciones microbianas intestinales de pacientes con lupus. Entre 40.000 y 50.000 personas sufren esta enfermedad en España. Se trata de una patología autoinmune crónica que puede dañar diversos órganos y tejidos.
Muestra de microbiota de heces humanas. / CSIC