La Organización Mundial de la Salud y otros organismos tratan de impulsar el etiquetado de las bebidas alcohólicas con la advertencia de su riesgo cancerígeno, algo probado desde hace décadas. La ciencia actual derriba el mito de que beber con moderación no perjudica la salud.
Un informe publicado hoy por la Organización Mundial de la Salud indica que en 2016 más de tres millones de personas murieron como resultado del consumo de alcohol, lo que supone una de cada 20 muertes en el mundo. Más de las tres cuartas partes fueron hombres. El alcohol ocasiona más del 5% de la carga mundial de morbilidad.