Ninguna de las grandes compañías que están desarrollando vacunas para la covid-19 se ha sumado a las iniciativas mundiales para compartir la propiedad intelectual. Las patentes y las exclusividades no permitirían a otras empresas fabricarlas y hacer frente a uno de los mayores retos: tener la capacidad de producir y distribuir todas las dosis necesarias en todos los países lo antes posible.
Un equipo de investigadores ha analizado millones de tuits publicados en todo el mundo durante la fase inicial de la epidemia. Sus resultados muestran que, a medida que aumentaron los casos, los ciudadanos compartieron información más fidedigna.
Mediante diferentes técnicas que capturan la variación de fluidos, un equipo estadounidense ha grabado las diferencias visibles entre utilizar una mascarilla N95 con válvula, otra sin válvula y no utilizar mascarilla.
La multinacional estadounidense anunció ayer que su candidata contra el coronavirus, que desarrolla junto a la alemana BioNTech, ha mostrado una eficacia del 90 % en ensayos de fase III. Los resultados se dieron a conocer en un comunicado de prensa y no en una revista revisada por pares, por lo que la comunidad científica pide cautela y advierte que aún hay que analizar los datos completos de las pruebas.
Un grupo antiguo del SARS-CoV-2 dominó en el confinamiento español de la primera oleada, ¿tuvo mayor virulencia? No. Se ha dicho que Aragón y Cataluña fueron foco de una nueva cepa por toda Europa durante el verano, ¿está ya probado? Tampoco. Las autoras de los últimos estudios genéticos validados sobre la pandemia en nuestro país y la directora del Instituto de Salud Carlos III aclaran dudas.
Esta cardióloga dirige el gran organismo público de investigación que realiza, entre otros, el estudio de seroprevalencia del SARS-CoV-2 en España. Considera que, cuando las hipótesis científicas se trasladan a la población, corren el riesgo de convertirse en “simplificaciones erróneas y peligrosas”. Además, asegura que las mutaciones del coronavirus han jugado un papel menor si se comparan con los factores sociales y sanitarios.
Prevenir pandemias a través de la lucha contra la crisis climática y la pérdida de biodiversidad es cien veces más barato que enfrentar brotes como el de covid-19, advierten desde la ONU tras la publicación del último informe de la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas.
Un análisis de la diversidad genómica del SARS-CoV-2 ha identificado más de 500 entradas en el país a comienzo de la pandemia, pero solo unos pocos linajes llegaron a propagarse masivamente gracias a eventos de superdispersión, como partidos de fútbol y funerales. Uno de los genotipos generó el 30 % de todos los casos, llegando a representar un 60 % en la primera semana de marzo.
Resultados preliminares indican que esta candidata a vacuna, desarrollada por la universidad británica y AstraZeneca, produce anticuerpos protectores y células T en las personas de más edad. Estos datos aún no han sido publicados en ninguna revista científica.
La colaboración es clave para desarrollar un cóctel de anticuerpos eficaz contra el coronavirus y que sea asequible. Julien Potet, analista de Políticas, Vacunas y Enfermedades Olvidadas de la Campaña de Acceso de Médicos Sin Fronteras, analiza la situación de las grandes compañías farmacéuticas en su investigación y cómo garantizar un acceso equitativo.